domingo, 14 de diciembre de 2008

Gaudí Maltratado


La vanguardia, Cultura

Ha llegado la hora de constituir una autoridad gaudiniana, que vele por el legado del arquitecto

La clase arquitectónica barcelonesa más despierta no se cansa de denunciar los maltratos que sufre la obra de Gaudí. Hace ya medio siglo que batalla para detener las obras de la Sagrada Família (sin el menor éxito, todo hay que decirlo). Lleva cinco años rasgándose las vestiduras ante la abusiva restauración que se ha hecho en la cripta de la colonia Güell (también sin éxito alguno). Y se lamenta por la impasibilidad municipal ante la remonta de un edificio colindante con la casa Batlló que encajona y oprime esta joya gaudiniana (de nuevo, sin éxito de ninguna clase).

Esta sucesión de fracasos no arredra a los defensores de la pureza gaudiniana, según se comprobó el día 3 en un debate del FAD. Algunos medios de comunicación insisten en burlarse de tales iniciativas, tildándolas de estertores de la gauche divine.Pero, lejos de ser considerada una perversión particular, la preocupación por este asunto debería ser compartida y extendida.

Los hechos son elocuentes: nos prueban que los restauradores de la cripta, de cuya buena intención no hay por qué dudar, obraron con excesiva desenvoltura y han acabado enmascarando y desvirtuando una obra esencial de Antoni Gaudí; que la continuación de las obras de la Sagrada Família tiene más de obcecación fervorosa que de esencia gaudiniana, y que la agresión a la casa Batlló menoscaba esta joya situada en el corazón de Barcelona.

Las razones para respetar e incluso mimar a Gaudí no faltan, ni en el ámbito de la sensibilidad o la dignidad culturales ni en el de la economía. La primera tiene que ver con su singular genio creativo, que le ha convertido en uno de los arquitectos más admirados. La segunda, con su condición de reclamo mayor de la saneada industria turística barcelonesa. Las dos razones, y en especial la primera, deberían bastar para tratar el legado de Gaudí con celo exquisito. Y sin embargo, ocurre todo lo contrario. Obras mayores del arquitecto de Reus están, de hecho, subordinadas a los creyentes, a los arrogantes o a los codiciosos, cuando no a los vándalos, lo que sitúa al borde de una fatal mixtificación los atractivos genuinos del parque temático barcelonés.

La comentada reunión del FAD quizá no sea la última. Sobre todo, si la intervención de la Generalitat, según recordó su representante en el acto, empieza por señalar que "en la restauración de la cripta no se ha producido ninguna ilegalidad". Puede ser que no. Pero, dado que la legalidad viene acompañada de resultados lamentables, quizá sea hora de crear una autoridad gaudiniana que vele por la obra de Gaudí tal como su autor nos la dejó. Podrían integrarla profesionales sensatos, cuyo consejo vinculante - enmarcado en una legislación bien desarrollada-permitiera a las instituciones tomar la decisión correcta en cada circunstancia. Y, de paso, nos evitara el sonrojo de nuevas meteduras de pata.
1 COMENTARIO
És molt perillós crear una "autoritat gaudiniana" sense caure en l'error d'extrapolar la opinió dels que el senyor Moix considera "los arquitectos más despiertos" (perdó? un arquitecte de 85 anys és el més despert de Catalunya? sr. Moix, deu estar vostè de broma o fa temps que ha perdut el tren de l'arquitectura catalana..) en una veritat "incontestable". Recordem que això és arquitectura, no matemàtiques... i aquí no n'hi ha d'opinions "aboslutes".
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Este articulo aparecido hoy en la Vanguardia no tiene firma directa, por el comentario adjunto podriamos considerar que la nota es del Sr. Moix a quien me dirijo en este blog diciendole que realmente es imprescindible por el bien de la obra de Gaudí que se cumpla la idea que el propone

Creo que previamente habría que realizar un congreso interdisciplinar internacional de mucho peso en donde todos tengamos voz y voto hasta poder crear una junta rectora seria, algo parecido a lo que hacen los partidos a la hora de elegir sus candidatos y de manera lo mas democratica posible.
Sino este tema nunca funcionara bien, como bien dice llevamos mas de 50 años y no se ha podido llegar a nada.

Si recorren los comentarios de todo este blog en el mismo me he referido al tema de la "FUNDACIÓ GAUDÍ" desde la primera entrada, me alegra que otras voces lo soliciten también así será mas fácil conseguirlo.

Podéis ver el libro "Gaudí en Madrid" Ciclo de mesas redondas organizadas por la Fundación Independiente, Madrid Abril Mayo 2002; 213 pp. Ignacio Buqueras; ISBN 84 921922 8 3; Castellano; Relación de ponentes: Fernando García de Cortázar, Jaime Sobrequés i Callico, Marc Ferran, Carmen Güell, Ana Mª. Férrin, Josep Mª Tarragona, Joan Bassegoda, Fernando Chueca Goitia, Carlos Flores López, Delfín Rodriguez, Joan Jordi Bergós Tejero, Jordi Bonet Armengol, Joan Antoni Solans, Josep Mª Adell, Josep Mª Buqueras, Josep Mª Jujol, Daniel Giralt-Miracle, Luis Gueilburt, Marc Mayer i Olive, moderados por Oscar Alonso Molina, Enrique de Ibarra, Javier García Gutierrez Mosteriro, Luis Prados de la Plaza, Anton Patiño Jaime Duro Pifarré.: 17 x 24cm.

En este libro esta transcrita todo lo que se dijo en la mesa redonda titulada "Gaudí y su proyección" del día 8 de Mayo 2002, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y yo personalmente intervine ante el Sr Marc Meyer Director General de Patrimonio de la Generalitat de Catalunya y el Sr Daniel Giralt Miracle, comisario del Año Gaudí 2002 D. Ramón Gonzalez de Amezúa, Director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Don Ignacio Buqueras Presidente de la Fundación Independiente, donde solicité formalmente la creación de una Fundación Gaudí que vele por el patrimonio Gaudiniano y allí podéis leer la respuesta institucional a este tema trascendental.

Espero que estas voces que van surgiendo sean escuchadas por las instituciones pertinentes y se logre el objetivo
Luis Gueilburt

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