miércoles, 29 de septiembre de 2010

Mayol da carpetazo a la regulación del acceso al parque Güell

Miércoles, 29 de septiembre del 2010
EL PERIÓDICO

Regular, o no, la entrada al parque Güell para proteger la obra de Gaudí, una medida presentada por la concejala de Medio Ambiente, Imma Mayol, y aprobada en comisión de gobierno hace cerca de un año, será una asignatura pendiente del próximo mandato. En este ya no tiene cabida. La quinta teniente de alcalde ha vuelto a dar marcha atrás, como ya lo hizo en abril, a la pretensión de aplicar un control en los accesos tras no haber llegado a un consenso con las asociaciones de vecinos y los grupos municipales. El carpetazo es definitivo.

El consistorio retira, pues, el plan a través del cual la concejala ecosocialista aspiraba a reducir a la mitad el número de usuarios del conjunto arquitectónico (pasar de los cuatro millones anuales a dos) para preservar una zona desbordada cuya invasión de público considera insostenible. El objetivo no ha fructificado porque no ha habido acuerdo sobre la manera de cerrar el parque y controlar los accesos, una medida que no incluía el pago de entrada, pese a que algunos vecinos temían esa posibilidad.

No obstante, siguen adelante otros planes previstos para mejorar este parque del distrito de Gràcia. Así, el consistorio tiene previsto renovar y poner nuevo alumbrado en algunos caminos y escaleras, tanto en la zona forestal como en la monumental, instalar una red de riego automatizado y centralizado en zonas ajardinadas y forestales, y plantar arbolado y nuevas especies vegetales, entre otras mejoras.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El Adif hará en la Pedrera una pantalla de pilotes como la de la Sagrada Familia

Fomento acepta la recomendación del comité de expertos y blindará el edificio ante el paso del AVE

Día 22/09/2010

La Pedrera, la otra obra maestra de Antoni Gaudí amenazada por la construcción del túnel del AVE, tendrá también como la Sagrada Familia un sistema de protección especial. El comité de 21 expertos que asesora al Ministerio de Fomento en todo el proyecto recomendó en su último informe que, con objeto de preservar y asegurar la integridad de la Casa Milà, se adoptase en este edificio el mismo sistema de protección ideado para el templo, es decir, la construcción de una pantalla de pilotes de hormigón que separe los cimientos del edificio de la traza del túnel. La propuesta, que ya ha sido aceptada por el Adif, que ejecuta los trabajos, se llevará a cabo siguiendo las directrices que fija el estudio de la pantalla elaborado por la empresa Intemac.
Según ha podido saber ABC, en su informe, los expertos consideran que con «la normal y exitosa operación de la tuneladora hasta el día de hoy», puede afirmarse que «los asentamientos producidos no causarán ningún daño a la estructura de la Casa Milà sin ninguna nueva medida de protección». Pese a ello, y «como sistema redundante de seguridad», los expertos proponen la construcción de la pantalla de pilotes, así como la instalación de nuevos y adicionales sistemas de auscultación y un mejorado mapa y seguimiento de las fisuras ya existentes en la obra de Gaudí. Aunque el peso y el volumen del edificio de Passeig de Gràcia no son comparables a los de la Sagrada Familia, conocedores de la obra de Gaudí como el profesor Bassegoda han alertado de la livianidad de los cimientos y fragilidad estructural de la Pedrera.
Dado el volumen menor de la Casa Milà, el estudio de Intemac prevé una intervención de menos alcance que la hecha en la Sagrada Familia, aunque el principio técnico es el mismo. Si en la Sagrada Familia se han construido 104 pilotes de hormigón de 150 centímetros de diámetro —en una traza que supera el centenar de metros—, en la Pedrera la pantalla estará formada por 33 pilotes de 120 centímetros de diámetro, así como micropilotes de 0,225 metros, conectados, al igual que sucede en el templo, por una «viga de atado de hormigón» que debe dar rigidez al conjunto.
Más sistemas de vigilancia
Se desconoce todavía cuándo se ejecutarán los trabajos, que necesariamente van a causar un fuerte impacto en la zona e implicarán, como sucedió frente a la Sagrada Familia en la calle Mallorca —que ahora justo recupera la normalidad—, la reducción de al menos dos carriles de circulación en la calle Provença. A diferencia de lo que ha sucedido con el patronato del templo, Caixa Catalunya, propiedad de la Pedrera, no había manifestado, al menos públicamente, su inquietud por el túnel del AVE.
Sin conocerse con exactitud la fecha de inicio de las obras de la pantalla, éstas no pueden demorarse. La tuneladora Barcino, ahora en el pozo de mantenimiento de Mallorca con Padilla, podría haber iniciado ya la marcha de nuevo hacia Sants. Una vez supere la Sagrada Familia, la siguiente parada está prevista en el pozo de la calle Bruc, a tres manzanas de la Pedrera, donde podría aguardar, si fuese necesario, a que se completase la pantalla de pilotes.
Además de comprometerse a hacer la citada pantalla, el Adif ya ha comenzado en la Casa Milà la instalación de los hitos de nivelación, extensómetros e inclinómetros para medir los movimientos de superficie, nivel freático, vibraciones y geotecnia. Los expertos han reclamando más instrumental para tener si cabe una mapa más preciso —distancia media de diez metros en el caso de los hitos de nivelación y de 40 en los extensómetros—, en un alud de datos que se conocerán en tiempo real gracias al sistema de transmisión «on line» instalado también en la Sagrada Familia.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Últimos retoques en la Sagrada Família por la visita papal



Benedicto XVI oficiará la misa de consagración del templo del 7 de noviembre en un altar de pórfido y bajo baldaquino

MARÍA-PAZ LÓPEZ 19/09/2010 |

Benedicto XVI apura sus últimas horas de viaje al Reino Unido, su último desplazamiento internacional antes de la anunciada visita a Barcelona y Santiago de Compostela los días 6 y 7 de noviembre. Falta mes y medio para ese domingo en que el Papa consagrará la Sagrada Família, razón objetiva del viaje, y en el templo inacabado de Antoni Gaudí se ultiman los trabajos, al tiempo que no se pierde de vista la inminencia del paso de Barcino, la tuneladora del AVE.

Sobre una plataforma de madera se ultima la realización del baldaquino / Pedro Madueño

Costureras benedictinas

Las benedictinas del monasterio de Sant Pere de les Puel·les son las encargadas de coser los manteles blancos que cubrirán el altar en la misa de dedicación del templo que oficiará el Papa. El pasado lunes dos de ellas estaban allí, tocadas con el casco preceptivo en zona de obras, tomando medidas al altar para cortar los patrones. No será la única labor de costura que monjas benedictinas realizan para la visita de Benedicto XVI a la Sagrada Família. Las benedictinas del monasterio de Sant Benet –el cenobio femenino hermano del masculino de Montserrat– coserán el dosel del baldaquino. Los laterales del baldaquino van forrados de pergamino, con los nombres de los siete dones del Espíritu Santo jalonando los vértices: Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad y Temor de Dios.

"Estamos acabando los últimos trabajos para la visita del Papa, pero ya ahora puede apreciarse que el interior del templo está mucho más despejado, hay menos andamios y menos polvo de construcción", dice Jordi Faulí, arquitecto del equipo de profesionales encargado de proseguir las obras del edificio inacabado, que Antoni Gaudí asumió y rediseñó en 1883.

La Sagrada Família que verá Joseph Ratzinger tiene desde hace tiempo las naves cubiertas (se necesita techumbre para dar un espacio por cerrado, y poder así consagrarlo para dedicarlo al culto religioso); el pavimento está casi totalmente colocado –faltan sendos sectores cerca de los portales de la Gloria y del Nacimiento–, y la mayoría de los vitrales de girola y transepto se encuentran ya emplazados. "Quedan tres por colocar en esa zona, pero estarán en su ubicación antes de la visita pontificia", aclara Faulí. Sobre los vitrales, obra de Joan Vila-Grau, hay actualmente una exposición in situ que puede visitarse hasta el 30 de septiembre.

El Pontífice entrará en la Sagrada Família a las diez de la mañana del domingo 7 por el portal de la Gloria, tras haber cubierto en papamóvil el trayecto –itinerario exacto aún por definir– desde el palacio arzobispal, donde habrá pasado la noche del sábado, procedente de Santiago de Compostela. En el templo caben 9.000 fieles, pero por seguridad el aforo se restringe a 7.500 personas, entre ellas los reyes Juan Carlos y Sofía, y autoridades estatales y autonómicas.

En el exterior del templo habrá sillas y pantallas gigantes para seguir la ceremonia, y se espera a miles de fieles y peregrinos ahí fuera. "Antes de la misa, Benedicto XVI dará la vuelta a la Sagrada Família en papamóvil para saludar a las personas que no pueden acceder al templo", explicó el cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, en un encuentro con La Vanguardia antes del verano. Sistach se habrá incorporado al séquito del Pontífice el día anterior en Santiago; y volará con él y con el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, junto al resto de acompañantes vaticanos, en el vuelo papal desde la ciudad gallega hasta el aeropuerto de El Prat.

Ese domingo, una vez ante el portal de la Gloria, Joseph Ratzinger verá allí colgada "una gran lona con el dibujo de la fachada según el proyecto de Gaudí, que dejó una maqueta de yeso con 17 grandes hiperboloides –explica el arquitecto Jordi Faulí–, de manera que se tendrá la ilusión óptica de la fachada real completa". Esa lona será colocada a finales de octubre.

Más trabajos culminados: traspasado el umbral del portal de la Pasión, en las losas del suelo se ve ya el bajorrelieve de Domènec Fita que representa la entrada de Jesús en Jerusalén. Y en el centro del crucero y en el del ábside, se ha colocado en cerámica coloreada el anagrama de la Sagrada Família que diseñó Gaudí para decorar su estudio.

Cuando llegue el Papa habrá grúas en las alturas, señal de que el templo sigue inacabado, pero el interior tendrá casi su aspecto definitivo. Como la fachada de la Gloria está elevada sobre el nivel de la calle Mallorca, ese día Benedicto XVI subirá hasta el umbral por un ascensor interior. El Papa abrirá entonces las grandes puertas de bronce de Josep M. Subirachs –en las que está esculpido el padrenuestro en cincuenta lenguas–, pues corresponde a quien oficia la consagración de una iglesia abrir sus puertas.

"Al entrar en el templo, el Pontífice verá lo que Gaudí quería que se viera al entrar por la puerta principal: todo. Por eso la nave central es tan ancha", dice el arquitecto Faulí, señalando el ábside y el presbiterio, donde una plataforma de madera elevada permite trabajar en el baldaquino que quedará suspendido sobre el altar. Ese altar –que en marzo estaba ya colocado– es un bloque de pórfido traído de Irán, de unos 3 metros de longitud y 7.500 kilos de peso.

Bajo ese baldaquino dorado, en el altar de pórfido iraní, oficiará Benedicto XVI lo que en puridad es la misa de dedicación del templo (consagración es el vocablo que se usaba antes del concilio Vaticano II, y que aún se usa coloquialmente por su evocación de lo sacro). Muy cerca se halla la silla en que se sentará el Papa, en la que pueden leerse grabados en el mármol los nombres de los tres obispos santos de la diócesis de Barcelona: Oleguer, Pacià y Sever. Y detrás se alzará el órgano –que está acabando de construirse en un taller organero de Collbató–, que acompañará a las 250 voces blancas y a los 650 cantores adultos que cantarán durante la misa de dedicación.

Cuenta el arquitecto Jordi Faulí –quien lleva veinte de sus 50 años de vida trabajando en la Sagrada Família– que Antoni Gaudí, católico ferviente, solía decir: "Qué bonito es que el altar esté bajo una parra". Y en torno a ese concepto gira el baldaquino que gravitará sobre el altar, que se inspira en el de la catedral de Palma de Mallorca, en cuya restauración participó el propio Gaudí.

El baldaquino de la Sagrada Família es un heptágono metálico de unos cinco metros de diámetro, del que colgarán racimos de uva (en vidrio), hojas de parra (de cobre) y espigas (madera blanca barnizada con clavos y cobre), con laterales forrados de pergamino y con cubierta de tapiz. "Todo el heptágono está cubierto de pan de oro de 22 kilates, llevo mes y medio dorando", cuenta Josep M. Ollé, de 63 años, artesano dorador, mientras aplica finísimas hojitas a algunas piezas. Por delante del baldaquino penderá el Cristo, obra del escultor Francesc Fajula.

Ahí se ubicará el Pontífice durante la mayor parte de la ceremonia de dedicación/consagración, un ritual que incluye "la oración de dedicación de la iglesia y del altar, con tres pasos: unción, incensación e iluminación", explica Josep M. Urdeix, delegado de liturgia del arzobispado de Barcelona. Según el ritual, "se unge el altar y las cruces con crisma, un óleo consagrado; se incensa con incienso perfumado el altar, la nave central y a los fieles, y finalmente se ilumina completamente la iglesia", detalla Urdeix.

Benedicto XVI empleará el castellano, el catalán y el latín en la celebración de la eucaristía, y al terminar irá sobre las doce al portal del Nacimiento –el que da a la calle Marina– para rezar el ángelus, y pronunciar saludos en distintos idiomas, como hace cada domingo desde su ventana del palacio Apostólico en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Como anunció hace dos meses el cardenal Sistach, está previsto que Benedicto XVI designe basílica el templo de Gaudí. Una iglesia no puede ser designada basílica hasta que no alberga culto, así que la lógica sugiere que podría ser el ángelus el momento en que Joseph Ratzinger eleve la Sagrada Família al rango de basílica.

Sólo el Pontífice tiene prerrogativa para convertir una iglesia en basílica, y con la Sagrada Família la ciudad de Barcelona tendrá nueve (véanse las otras en el gráfico). En el mundo hay ahora unas 1.500 basílicas, todas ellas menores, pues sólo cuatro basílicas de Roma tienen el título de mayores: San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.

Tras el ángelus, el Papa volverá a entrar en el templo, para salir por el portal de la Gloria y dirigirse en papamóvil al palacio arzobispal. Allí almorzará con un centenar de obispos y cardenales españoles y vaticanos. Por la tarde, según el programa ya conocido, Benedicto XVI visitará la Obra Nen Déu, que asiste a niños discapacitados, y de allí irá al aeropuerto para regresar a Roma.

Falta para todo eso mes y medio, y en las fachadas de la Sagrada Família ya campan carteles de bienvenida con el retrato de Benedicto XVI. En las tiendas de recuerdos que circundan el templo no han aparecido aún los souvenirs pontificios típicos de los viajes del Papa al extranjero, pero deben de estar al caer.

Últimos retoques en la Sagrada Família por la visita papal

Benedicto XVI oficiará la misa de consagración del templo del 7 de noviembre en un altar de pórfido y bajo baldaquino

MARÍA-PAZ LÓPEZ 19/09/2010 |

Benedicto XVI apura sus últimas horas de viaje al Reino Unido, su último desplazamiento internacional antes de la anunciada visita a Barcelona y Santiago de Compostela los días 6 y 7 de noviembre. Falta mes y medio para ese domingo en que el Papa consagrará la Sagrada Família, razón objetiva del viaje, y en el templo inacabado de Antoni Gaudí se ultiman los trabajos, al tiempo que no se pierde de vista la inminencia del paso de Barcino, la tuneladora del AVE.


Sobre una plataforma de madera se ultima la realización del baldaquino / Pedro Madueño

Costureras benedictinas

Las benedictinas del monasterio de Sant Pere de les Puel·les son las encargadas de coser los manteles blancos que cubrirán el altar en la misa de dedicación del templo que oficiará el Papa. El pasado lunes dos de ellas estaban allí, tocadas con el casco preceptivo en zona de obras, tomando medidas al altar para cortar los patrones. No será la única labor de costura que monjas benedictinas realizan para la visita de Benedicto XVI a la Sagrada Família. Las benedictinas del monasterio de Sant Benet –el cenobio femenino hermano del masculino de Montserrat– coserán el dosel del baldaquino. Los laterales del baldaquino van forrados de pergamino, con los nombres de los siete dones del Espíritu Santo jalonando los vértices: Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad y Temor de Dios.


MÁS INFORMACIÓN

"Estamos acabando los últimos trabajos para la visita del Papa, pero ya ahora puede apreciarse que el interior del templo está mucho más despejado, hay menos andamios y menos polvo de construcción", dice Jordi Faulí, arquitecto del equipo de profesionales encargado de proseguir las obras del edificio inacabado, que Antoni Gaudí asumió y rediseñó en 1883.

La Sagrada Família que verá Joseph Ratzinger tiene desde hace tiempo las naves cubiertas (se necesita techumbre para dar un espacio por cerrado, y poder así consagrarlo para dedicarlo al culto religioso); el pavimento está casi totalmente colocado –faltan sendos sectores cerca de los portales de la Gloria y del Nacimiento–, y la mayoría de los vitrales de girola y transepto se encuentran ya emplazados. "Quedan tres por colocar en esa zona, pero estarán en su ubicación antes de la visita pontificia", aclara Faulí. Sobre los vitrales, obra de Joan Vila-Grau, hay actualmente una exposición in situ que puede visitarse hasta el 30 de septiembre.

El Pontífice entrará en la Sagrada Família a las diez de la mañana del domingo 7 por el portal de la Gloria, tras haber cubierto en papamóvil el trayecto –itinerario exacto aún por definir– desde el palacio arzobispal, donde habrá pasado la noche del sábado, procedente de Santiago de Compostela. En el templo caben 9.000 fieles, pero por seguridad el aforo se restringe a 7.500 personas, entre ellas los reyes Juan Carlos y Sofía, y autoridades estatales y autonómicas.

En el exterior del templo habrá sillas y pantallas gigantes para seguir la ceremonia, y se espera a miles de fieles y peregrinos ahí fuera. "Antes de la misa, Benedicto XVI dará la vuelta a la Sagrada Família en papamóvil para saludar a las personas que no pueden acceder al templo", explicó el cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, en un encuentro con La Vanguardia antes del verano. Sistach se habrá incorporado al séquito del Pontífice el día anterior en Santiago; y volará con él y con el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, junto al resto de acompañantes vaticanos, en el vuelo papal desde la ciudad gallega hasta el aeropuerto de El Prat.

Ese domingo, una vez ante el portal de la Gloria, Joseph Ratzinger verá allí colgada "una gran lona con el dibujo de la fachada según el proyecto de Gaudí, que dejó una maqueta de yeso con 17 grandes hiperboloides –explica el arquitecto Jordi Faulí–, de manera que se tendrá la ilusión óptica de la fachada real completa". Esa lona será colocada a finales de octubre.

Más trabajos culminados: traspasado el umbral del portal de la Pasión, en las losas del suelo se ve ya el bajorrelieve de Domènec Fita que representa la entrada de Jesús en Jerusalén. Y en el centro del crucero y en el del ábside, se ha colocado en cerámica coloreada el anagrama de la Sagrada Família que diseñó Gaudí para decorar su estudio.

Cuando llegue el Papa habrá grúas en las alturas, señal de que el templo sigue inacabado, pero el interior tendrá casi su aspecto definitivo. Como la fachada de la Gloria está elevada sobre el nivel de la calle Mallorca, ese día Benedicto XVI subirá hasta el umbral por un ascensor interior. El Papa abrirá entonces las grandes puertas de bronce de Josep M. Subirachs –en las que está esculpido el padrenuestro en cincuenta lenguas–, pues corresponde a quien oficia la consagración de una iglesia abrir sus puertas.

"Al entrar en el templo, el Pontífice verá lo que Gaudí quería que se viera al entrar por la puerta principal: todo. Por eso la nave central es tan ancha", dice el arquitecto Faulí, señalando el ábside y el presbiterio, donde una plataforma de madera elevada permite trabajar en el baldaquino que quedará suspendido sobre el altar. Ese altar –que en marzo estaba ya colocado– es un bloque de pórfido traído de Irán, de unos 3 metros de longitud y 7.500 kilos de peso.

Bajo ese baldaquino dorado, en el altar de pórfido iraní, oficiará Benedicto XVI lo que en puridad es la misa de dedicación del templo (consagración es el vocablo que se usaba antes del concilio Vaticano II, y que aún se usa coloquialmente por su evocación de lo sacro). Muy cerca se halla la silla en que se sentará el Papa, en la que pueden leerse grabados en el mármol los nombres de los tres obispos santos de la diócesis de Barcelona: Oleguer, Pacià y Sever. Y detrás se alzará el órgano –que está acabando de construirse en un taller organero de Collbató–, que acompañará a las 250 voces blancas y a los 650 cantores adultos que cantarán durante la misa de dedicación.

Cuenta el arquitecto Jordi Faulí –quien lleva veinte de sus 50 años de vida trabajando en la Sagrada Família– que Antoni Gaudí, católico ferviente, solía decir: "Qué bonito es que el altar esté bajo una parra". Y en torno a ese concepto gira el baldaquino que gravitará sobre el altar, que se inspira en el de la catedral de Palma de Mallorca, en cuya restauración participó el propio Gaudí.

El baldaquino de la Sagrada Família es un heptágono metálico de unos cinco metros de diámetro, del que colgarán racimos de uva (en vidrio), hojas de parra (de cobre) y espigas (madera blanca barnizada con clavos y cobre), con laterales forrados de pergamino y con cubierta de tapiz. "Todo el heptágono está cubierto de pan de oro de 22 kilates, llevo mes y medio dorando", cuenta Josep M. Ollé, de 63 años, artesano dorador, mientras aplica finísimas hojitas a algunas piezas. Por delante del baldaquino penderá el Cristo, obra del escultor Francesc Fajula.

Ahí se ubicará el Pontífice durante la mayor parte de la ceremonia de dedicación/consagración, un ritual que incluye "la oración de dedicación de la iglesia y del altar, con tres pasos: unción, incensación e iluminación", explica Josep M. Urdeix, delegado de liturgia del arzobispado de Barcelona. Según el ritual, "se unge el altar y las cruces con crisma, un óleo consagrado; se incensa con incienso perfumado el altar, la nave central y a los fieles, y finalmente se ilumina completamente la iglesia", detalla Urdeix.

Benedicto XVI empleará el castellano, el catalán y el latín en la celebración de la eucaristía, y al terminar irá sobre las doce al portal del Nacimiento –el que da a la calle Marina– para rezar el ángelus, y pronunciar saludos en distintos idiomas, como hace cada domingo desde su ventana del palacio Apostólico en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Como anunció hace dos meses el cardenal Sistach, está previsto que Benedicto XVI designe basílica el templo de Gaudí. Una iglesia no puede ser designada basílica hasta que no alberga culto, así que la lógica sugiere que podría ser el ángelus el momento en que Joseph Ratzinger eleve la Sagrada Família al rango de basílica.

Sólo el Pontífice tiene prerrogativa para convertir una iglesia en basílica, y con la Sagrada Família la ciudad de Barcelona tendrá nueve (véanse las otras en el gráfico). En el mundo hay ahora unas 1.500 basílicas, todas ellas menores, pues sólo cuatro basílicas de Roma tienen el título de mayores: San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.

Tras el ángelus, el Papa volverá a entrar en el templo, para salir por el portal de la Gloria y dirigirse en papamóvil al palacio arzobispal. Allí almorzará con un centenar de obispos y cardenales españoles y vaticanos. Por la tarde, según el programa ya conocido, Benedicto XVI visitará la Obra Nen Déu, que asiste a niños discapacitados, y de allí irá al aeropuerto para regresar a Roma.

Falta para todo eso mes y medio, y en las fachadas de la Sagrada Família ya campan carteles de bienvenida con el retrato de Benedicto XVI. En las tiendas de recuerdos que circundan el templo no han aparecido aún los souvenirs pontificios típicos de los viajes del Papa al extranjero, pero deben de estar al caer.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La Sagrada Familia refuerza los controles del impacto del túnel del AVE

El patronato da por hecho que la tuneladora no se detendrá y pide a Adif más garantías de seguridad | Los aparatos también medirán los efectos que provocará la construcción del templo en el subsuelo

ÓSCAR MUÑOZ | Barcelona | 16/09/2010 |

Dos asuntos traen de cabeza estos días a los responsables de la Sagrada Família: la visita del Papa, que tendrá lugar el 7 de noviembre, y el paso de la tuneladora del AVE, Barcino, junto a la fachada de la Gloria, prevista para las próximas semanas. Mientras se pone a punto el interior del templo para que sea consagrado por Benedicto XVI –los trabajos están muy avanzados–, decenas de aparatos se están colocando y ajustando por todo el edificio, en especial en su parte frontal, para medir los efectos que pueda tener sobre su estructura la perforación del controvertido túnel.

Al amplio instrumental instalado por Adif –responsable de la obra ferroviaria– de acuerdo con la dirección del monumento, se van a añadir otros sistemas de control complementarios pactados por la Sagrada Família con los dos técnicos consultores de la Unesco que supervisan las obras y su impacto sobre el templo. Así las cosas, la catedral que ideó Antoni Gaudí va a ser el inmueble más vigilado de todos los que hay junto al trazado del AVE.

Los responsables de la Sagrada Família mantienen su acción judicial contra el trazado pero ya dan por hecho que Barcino pasará junto al templo antes de que la Audiencia Nacional dicte sentencia. Es cuestión de semanas, un mes como máximo. Desde el pasado 30 de agosto, la máquina permanece en el pozo de Mallorca/ Padilla, donde se le están practicando labores de mantenimiento programadas, básicamente para sustituir los dientes de corte que estén desgastados. "Hemos de adoptar el mejor sistema para afrontar esta situación y primar la seguridad", explica a La Vanguardia el presidente delegado de la Junta Constructora, Joan Rigol. Por ello, prosigue, "de acuerdo con lo dispuesto en el informe de la Unesco, nos hemos puesto en contacto con los técnicos de esta organización y hemos acordado con ellos reforzar los controles". Los ingenieros Wolfram Jäger y Rolf Katzembach, asesores de la comisión de expertos del patrimonio de la humanidad y también miembros del grupo de sabios designados por el Ministerio de Fomento para supervisar la ejecución del túnel del AVE, han recomendado que se instalen 16 nuevos aparatos para determinar si los desplazamientos que puedan producirse en la estructura del monumento cuando Barcino perfore junto a la fachada de la Gloria están dentro de los márgenes que ellos consideran de seguridad.

El patronato del templo sigue creyendo que lo ideal sería que el túnel no pasase bajo la calle Mallorca pero, tal como están las cosas, se da por satisfecho con esta vigilancia extra. Con todo, pide a Adif que concrete cómo actuará si se rebasan ciertos márgenes de seguridad. Los ingenieros de la Unesco han fijado tres niveles a considerar en el monumento: verde (correcto y por tanto, la perforación prosigue), amarillo (más precaución) y rojo (debe detenerse la obra). Para los desplazamientos verticales en la superficie, el nivel es verde si son entre cero y tres milímetros, el amarillo de tres a seis y el rojo de seis a nueve. Para los horizontales, el verde es de cero a dos milímetros y medio, el amarillo de dos y medio a cuatro y medio y el rojo entre cuatro milímetros y medio y diez, aunque la Sagrada Família ha pedido que este último tope se rebaje a seis.

Por otra parte –y este es un punto clave– los técnicos del templo plantean que el nivel amarillo sea más explícito. Carles Buxadé, uno de los arquitectos directores adjuntos de la junta constructora del monumento y catedrático de Estructuras de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, sostiene que "de poco sirve tener todos los datos si luego no está claro cómose actuará en cada caso y creemos que lo más razonable para este nivel amarillo es una respuesta equilibrada, que no suponga parar la tuneladora pero tampoco quedarse en una mera indicación de tener más cuidado".

Los movimientos detectados en superficie en los edificios junto al kilómetro y medio de la calle Mallorca que ya se ha tunelado han sido mínimos, prácticamente imperceptibles, según Adif. No se han superado los tres milímetros y las medias han oscilado entre uno y dos, cuando los modelos teóricos daban hasta diez. Pero este comportamiento no es extrapolable a la Sagrada Família, sostiene Buxadé. "Las cargas que transmite el templo son mucho mayores –argumenta–, sólo la fachada de la Gloria pesará cuando esté acabada diez veces más que el bloque de viviendas que tiene en frente, en total 25.000 toneladas". En suma, que desplazamientos a priori pequeños pueden causar daños. Aunque, reconoce el catedrático, "si me preguntan si se caerá el templo, diría que no creo que caiga; pero los riesgos, aún siendo bajos, no lo son suficientemente". Y más aún cuando no hay precedentes de perforar un túnel junto a un edificio tan singular. A su juicio, el de la L5 del metro –bajo Provença– no es comparable porque es muy superficial y los cimientos del templo van más abajo. En cambio, prosigue Buxadé, el del AVE, irá a 40 metros de profundidad –más abajo de la cimentación– y muy cerca de su eje."La Sagrada Família –continúa – no es como las catedrales góticas que tienen contrafuertes y arbotantes, como pirámides, su forma es invertida y por su concepción arbórea es muy frágil".

El despliegue de medios de control en la Sagrada Família es impresionante. Adif ha instalado cuatro estaciones de topografía robotizada en la zona, dos de ellas dentro del templo y otras dos en otros edificios; 146 prismas de control, dentro del monumento y en sus fachadas; tres estaciones de monitorización para el control de vibraciones, distribuidas en el entorno; cinco secciones de auscultación integrada por 65 hitos de nivelación, 20 extensómetros, once micrómetros deslizantes, 17 inclinómetros, 15 células de presión en el terreno y 28 piezómetros; y, por último, nueve acelerómetros dentro del monumento para el control de las vibraciones.

Entre el nuevo instrumental propuesto por Jäger y Katzembach, hay un extensómetro que medirá si la junta estructural que separa la fachada de la Gloria de la nave crece; otro aparato similar que funciona con láser y que mide la distancia entre columnas en la entrada principal; dos inclinómetros en cada lado de la portada o dos niveles topográficos que indicarán si se producen asentamientos en el terreno y que tomará como referencias puntos lejanos (calles València o en Rosselló). También se recogerán las temperaturas para que no se produzcan lecturas no comparables de los movimientos.

Los dispositivos de control recién instalados no sólo servirán para evaluar los efectos de la perforación del AVE, también se utilizarán para hacer un seguimiento de la construcción de la Sagrada Família, especialmente de la fachada de la Gloria. En un futuro, debido al enorme peso que tendrá, esta enorme estructura podría provocar asentamientos en el terreno y dañar el túnel ferroviario. Los técnicos del templo lo saben. Pero, llegados a este punto Carles Buxadé pregunta: "¿Quién estaba antes, la Sagrada Família o el AVE?"

lunes, 6 de septiembre de 2010

El Park Güell se pone guapo

Entre las actuaciones más importantes se encuentran la de uniformar el vallado del recinto histórico de Gaudí,mejorar la iluminación y automatizar el riego. Se invertirán más de 3 millones en las mejoras

Anna Cabeza 6 de septiembre de 2010

Otra vez, manos a la obra. Dos años más tarde de su última rehabilitación, el Park Güell arrancará este otoño otra fase de trabajos para lavar su cara, que costarán más de tres millones. El conjunto monumental de Gaudí recibe anualmente a cuatro millones de visitantes y con tanto ajetreo el parque se degrada con facilidad. El Ayuntamiento pretende combatir esta tónica con varias actuaciones. Se uniformará el vallado que protege el recinto histórico (ahora está constituido por muros y rejas, algunos caídos y en mal estado, y durante la reforma se instalará una robusta valla con tubos de acero que no tapará las vistas); se pondrá riego automático, se modernizarála iluminación y se seguirán arreglando los caminos del parque más destartalados.

Mejor todas de golpe

Salvador, de la Coordinadora d'Entitats del Park Güell, lamenta que no se hagan todas las mejoras de golpe. Aplauden las nuevas barandillas pero temen que se destruyan los muros históricos, se quejan de que hay iluminación en el parque que se ha estropeado en poco tiempo.

Reunión con Mayol

La Coordinadora se reunirá esta semana con Imma Mayol, jefa de Medi Ambient, y esperan saber novedades sobre la regulación de los accesos al parque que quiere hacer el Ayuntamiento. Tras el encuentro, decidirán si hacer alguna mobilización.

LAS ACTUACIONES

Iluminación

Esta vez se colocarán farolas con la última tecnología en caminos forestales, por ejemplo, los que van al colegio Virolai o a la calle Farigola.

Barandillas

Son necesarias en una zona desnivelada y con tantos caminos como el Park Güell. Se renovarán algunas, restaurarán otras y colocarán unas nuevas en caminos que hasta ahora no las tenían.

Riego

El Park Güell se riega a mano y ahora se automatizará con aspersores. Estos trabajos, los más largos, durarán unos siete meses.

Vallado

Los muros existentes se restaurarán, se harán más altos en los casos en que sea necesario o se revestirán. Se harán nuevas vallas con tubos de acero.