domingo, 28 de noviembre de 2010

120 años después El Ayuntamiento propone a la Sagrada Familia actualizar su licencia de obras

Espera menos crispación ciudadana ahora que la tuneladora ha sobrepasado la basílica

BARCELONA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Barcelona cree que el Patronato de la Sagrada Familia debería obtener una nueva licencia de obras 120 años después.

El objetivo del consistorio es conocer de primera mano la construcción del basílica y colaborar más estrechamente en la nueva etapa abierta tras su dedicación al culto, ha defendido el concejal del Distrito del Eixample, Ramon Nicolau.

En una entrevista de Europa Press, ha constatado que el consistorio desconoce el edificio diseñado por Antoni Gaudí, ya que sólo dispone de una licencia que "no trata de las técnicas constructivas actuales" concedida en 1890 por el municipio de Sant Martí de Provençals, después anexionado a Barcelona.

"Si conociéramos la construcción, la trataríamos como cualquier obra de la ciudad; en este caso es excepcional y tenemos menos conocimiento que de cualquier otra", ha admitido Nicolau, quien no cuestiona que la basílica se está construyendo con calidad y buen hacer.

Según el concejal, el Ayuntamiento sólo conoce los trabajos por la prensa y por lo que se ve desde la calle, pero no 'in situ'. "No sabemos lo complejo que puede ser lo que se está haciendo, pero conocerlo nos ayudaría a colaborar más estrechamente", ha resumido.

Tras 128 años de distanciamiento entre Ayuntamiento y Sagrada Familia, escenificaron un primer acercamiento en la semana posterior a la dedicación que ofició Benedicto XVI el 7 de noviembre con un encuentro en el templo entre el alcalde, Jordi Hereu, el presidente del Patronato, Joan Rigol, y el arquitecto director, Jordi Bonet.

En declaraciones a Europa Press, Rigol se ha mostrado "encantado" de iniciar un nuevo diálogo con el consistorio, aunque ha resaltado tener ganas "de que se haga bien".

En esta nueva etapa iniciada a 16 años de la finalización prevista del templo, el consistorio quiere garantizar un buen funcionamiento de las obras, mejorando la relación con los vecinos. Pese a que "nunca ha habido quejas" porque se trabaje de noche, lo cierto es que el Ayuntamiento ignora el horario de las obras, ha reconocido Nicolau.

Sin embargo, la licencia no es la preocupación más inmediata tras 120 años de tramitarse la primera, como tampoco las futuras expropiaciones de fincas para acabar la basílica. Las prioridades municipales son la gestión de los autobuses turísticos, de las colas en las aceras y la prevención de los hurtos a los turistas y fieles que aguardan para visitarla.

PACIFICACIÓN DE PROVENÇA EN NAVIDAD

La primera medida para contentar a los vecinos hartos de autobuses y de las obras del pozo del túnel del AVE entre Mallorca y Padilla será la pacificación antes de Navidad de la calle Provença, en su tramo entre Lepant y Sicília, prohibiendo el paso de autobuses urbanos y turísticos, y limitando la velocidad a 30 km/h, convirtiéndose en Zona 30.

Además, el consistorio será más estricto para que los autocares turísticos desencochen rápido en las calles Sardenya y Marina, ante las fachadas de la Passió y el Naixement. En unos años se construirá un aparcamiento subterráneo para buses en la plaza de la Hispanitat, lo que obligará a expropiar un taller mecánico de la intersección entre Lepant y Aragó.

Tras el paso de la tuneladora del AVE sin incidencias ante la Sagrada Familia por la calle Mallorca, Nicolau ha subrayado que "no había motivo" para el temor del Patronato a que se pudiera dañar el templo, y espera una reacción social "más pacífica" en su paso por el resto del Eixample.

La tuneladora ya ha enfilado por la avenida Diagonal, llegando a la intersección con Bailén, por lo que le queda menos de un mes para completar los 200 metros que la situarán en el pozo entre las calles Provença y Bruc, donde hará una nueva parada de mantenimiento.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Reus expone por primera vez un banco de jardín construido por Gaudí


En el Periódico ABC aparece la nota de prensa que publico a continuación pero antes me gustaría hacer alguna aclaración al respecto, en la nota los autores no aclaran de donde sacan la documentación que determina a esta pieza como obra del arquitecto. ninguna prueba de que este banco de piedra artificial sea auténticamente diseñado ni elaborado por algún taller de los que trabajaban para Gaudí, como ejemplo de esto el articulo no publica el nombre del artesano que lo fabricó .
El estilo de esta pieza es absolutamente de lineas Art Nouveaux pero no pertenece a ninguno de los periodos conocidos de Antoni Gaudí
He tenido la oportunidad de ver fotografías de ese banco en un articulo escrito por el Sr Joan Yeguas Gassó "L’allargada ombra de Gaudí: un banc de jardí a les Garrigues" a Fonoll. La revista de Juneda, 166, 2009 (setembre-octubre), pàgs. 29-32. y mi mas humilde opinión es que es una pieza interesante del modernismo catalán pero en ella no ha intervenido Antoni Gaudí bajo ningún concepto, que estuviese en la Casa Larrard del Park Güell no es ninguna prueba de que esta pieza sea de Gaudí.
La familia Güell compraba piezas de la época que utilizaba para decorar sus casas.
Las pruebas aportadas en el articulo en cuestión en estudios realizados por La Universitat de Barcelona concluyen que la pieza está elaborada con una piedra artificial durante el primer cuarto del siglo XX y que su composición y cromatismo es "muy parecida al pavimento continuo que Gaudí utilizó para construir un baño del Palacio Güell" si así fuese tendría que haberse realizado en el final del siglo XIX o sea antes de 1888. Fecha en que aun el estilo gaudí era mucho mas sobrio que el que conoemos de las casas Batllo o Calvet.
Sin ninguna duda que Gaudí no pudo trabajar en este banco a partir de 1912 ya que tenemos constancia de que Gaudí no perdió un solo minuto de su preciado tiempo en realizar pequeñas obras después de abandonar las obras de la Casa Mila , la piedra artificial de cemento portland era normalmente utilizada en diferentes obras pero no en el Palau Güell ya que esta obra termino en 1888.
Algunas veces los coleccionistas prestan sus piezas a un museo con la intención de que esta pieza cobre un valor que no tenia, al figurar en algún catalogo
Desconozco los motivos por los que un museo que tiene piezas originales de Gaudí quiera exponer una pieza cuya autoría pueda estar en duda.
Pueden sacar sus propias conclusiones viendo la imagen que he extraído del articulo de Joan Yeguas
Si recibo alguna documentación que desconozco podría ser que rectifique pero con el material de que dispongo puedo afirmar que esta interesante pieza del modernismo catalán no tiene dicha autoría.
Luis Gueilburt

Hemos tenido suerte me han presentado mucha documentación y creo que vamos por buen camino para descubrir la historia de esta magnifica pieza modernista ahora solo falta encontrar un taller de piedra artificial que trabajo para Gaudí en la Casa Calvet y que funcionaba en Mataro y seguramente podremos encontrar al autor de este banco
Dentro de la investigación esta este proceso de duda que hace que sea tan interesante seguir adelante
Luis  Gueilburt Abril 2013


Esta es la nota publicada por el periodico ABC sin imagen ni datos complementarios
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Reus (Tarragona), 15 nov (EFE).- El Gaudí Centre de Reus expone desde hoy un banco de jardín realizado en piedra artificial por Antoni Gaudí, una obra "excepcional" del genial arquitecto que, hasta hoy, nunca se había mostrado al público.
El banco había estado en la casa Larrard del Park Güell de Barcelona hasta que la familia Güell vendió sus propiedades.
Fue entonces cuando un amigo de la familia, Ramon Mas, se hizo con esta pieza, que instaló en su domicilio de la calle de las Ciències del barrio de Horta de la capital catalana.
"Desde entonces, esta casa es conocida popularmente como el chalé del banco de Gaudí", ha informado el Ayuntamiento de Reus.
Posteriormente, el banco pasó a manos de su actual propietario, que lo ha cedido para su exposición temporal en el Gaudí Centre de Reus desde hoy y hasta el próximo 31 de diciembre, aunque existe la posibilidad de prorrogar el convenio de cesión.
Este banco de exterior, de gran calidad artística, es el único que se conoce de estas características en el conjunto de la obra de Gaudí, y es insólito en la trayectoria artística del arquitecto.
Su diseño, de líneas orgánicas inspiradas en la naturaleza, su gran originalidad formal y los estudios históricos y documentales realizados, así como las analíticas de material que han sido llevados a cabo, "reflejan la intervención de Antoni Gaudí en el proceso creativo de esta obra".
En este sentido, las analíticas del material constructivo del banco, efectuadas por la Universitat de Barcelona, concluyen que la pieza está elaborada con una piedra artificial durante el primer cuarto del siglo XX y que su composición y cromatismo es "muy parecida al pavimento continuo que Gaudí utilizó para construir un baño del Palacio Güell".
Además, una visión detallada del banco y los planos hechos por el experto Joan Segura señalan que su estilo se inscribe en los cánones del Modernismo plenamente conseguido a principios del siglo XX.
Sobre el desconocimiento de este banco de Gaudí, los expertos han destacado que, aunque se tenía alguna referencia sobre la pieza, el hecho de que haya estado siempre en manos privadas y que no haya sido nunca expuesto al público "ha favorecido su anonimato hasta ahora". EFE 1010127 cta/rq/mb

Otra Nota aparecida en un periodico local

El Gaudí Centre expone un banco de jardín inédito del arquitecto Antoni Gaudí



Reus. Costa Dorada. Después de un siglo desde su construcción, el Gaudí Centre de Reus expone temporalmente hasta el próximo 31 de diciembre una obra excepcional y desconocida de Antoni Gaudí, un banco de jardín realizado en piedra artificial que, según diversos estudios, se hacer con el mismo material que Gaudí utilizar para hacer el suelo del Parque Güell de Barcelona.

La pieza, realizada en piedra artificial, es un banco de jardín prefabricado que está formado por cuatro piezas desmontables. El banco mide 173 centímetros desde sus puntos más extremas y pesa 173 kilos. Este banco de jardín había estado en la casa Larrard del Park Güell, y en el momento en que la familia Güell vendió sus propiedades, se instaló en el chalet del Sr.Ramon Mas, en el barrio de Horta de Barcelona. Posteriormente, el banco pasó a manos de su actual propietario, Francisco Riera.

Este banco de exterior, de gran calidad artística, es el único que se conoce de estas características en el conjunto de la obra de Antoni Gaudí, y es insólito en la trayectoria artística del arquitecto. Su diseño, de líneas orgánicas inspiradas en la naturaleza, su gran originalidad formal, y los estudios históricos y documentales realizados, así como las analíticas del material que se han hecho, reflejan la intervención de Antoni Gaudí en el proceso creativo de esta obra.

Sobre el desconocimiento de este banco de Gaudí hay que decir que, aunque se tenía alguna referencia sobre la pieza, el hecho de que haya estado siempre en manos privadas y que no haya sido expuesta al público han favorecido su anonimato hasta ahora . El propietario actual de esta pieza gaudiniana la ha cedido temporalmente el Gaudí Centre de Reus, a fin de que los visitantes puedan conocer esta pieza de Antoni Gaudí. Mientras dure la cesión temporal, el Ayuntamiento de Reus y el propietario de la pieza negociarán un acuerdo que podría incluir la ampliación de esta cesión de tal manera que el banco pueda seguir exponiéndose al Gaudí Centre de Reus.



viernes, 12 de noviembre de 2010

Sagrada Família, de la crítica a la aceptación

Arquitectos que se opusieron a continuar el templo admiten ahora la potencia de su nave central, pero la mayoría de los encuestados lo consideran carente de alma gaudiniana

LLÀTZER MOIX | Barcelona | 12/11/2010 Cultura

La retransmisión televisiva de la consagración de la Sagrada Família, presidida por Benedicto XVI, causó honda impresión entre los fieles católicos. Y, de paso, ha provocado un pequeño pero significativo seísmoentre la intelligentsia arquitectónica local, tradicionalmente crítica y recelosa ante la continuación de las obras del templo ideado por Gaudí. Un tercio de los veinte profesionales consultados por La Vanguardia han atemperado ahora sus opiniones adversas y, en algún caso, incluso se han retractado. El mayoritario resto sigue comulgando con los principios de la carta publicada el 9 de enero de 1965 en este diario, señalando que no había justificaciones sociales ni urbanísticas ni pastorales ni artísticas para proseguir la obra. Fue una carta firmada, entre otros, por Le Corbusier, Pevsner, Zevi, Moragas, Coderch, Bohigas, Rubió i Tudurí, Miró, Tàpies o Subirachs (quien a la vuelta de los años se convertiría en escultor del templo); una carta que tendría ecos en la ruidosa manifestación contraria a la continuación del templo de 1990. Para estos opinantes críticos (y para algún converso), la Sagrada Família de hoy, lejos de ser un punto de referencia del arte occidental, es quizás más espectacular, pero al tiempo menos gaudiniana. Por ello, su arquitectura merece epítetos nada amables, como horrorosa, anabolizada, siliconada, forzada, robótica, más propia de Calatrava que de Gaudí, desvirtuada, monstruosa y –peor aún– ajena al genio de su creador. Siguen las respuestas a la pregunta de esta encuesta.

A FAVOR

Juli Capella
Autor del hotel Omm
Ha merecido la pena llegar hasta aquí. Me retracto si antes dije lo contrario. Que conste que nunca afirmé –y no es para excusarme– que no debiera continuarse, sino que no debía continuarse diciendo que era una obra de Gaudí. Esto lo mantengo, porque creo que en la nave central queda una visión estructural de Gaudí, pero también hay mucho pegote, mucha idea de pacotilla. Sin embargo, el concepto es lo suficientemente potente como para que esa columnata arborescente, ese oasis de la nave central, esté logrado. Reconozco que su arquitectura me impresiona: me parece más poderosa incluso que la presencia del Papa. Personalmente, me equivoqué si dije que no había que seguir con las obras del templo. Ahora estoy a favor de que se acabe, en especial si se precisa que lo que se está haciendo no es obra de Gaudí. Es deplorable que se siga diciendo que Gaudí, que tuvo un papel decisivo en sus inicios, tiene mucho que ver con lo que se hace hoy. En cualquier iglesia de Roma te documentan los distintos autores que ha tenido a lo largo de los siglos.

Miquel Espinet
Presidente del FAD
La idea que yo tenía era dejar el templo intacto, como una ruina romántica. Pero he ido visitando la obra y, ante lo visto el pasado fin de semana, ahora diría que dentro de cuarenta años la gente opinará que ha sido una gran idea acabarla. Eso es lo que yo pienso. Estoy entre la idea romántica del monumento inacabado y la del edificio terminado. Pero a la vista de lo que hay, me inclino por acabar la Sagrada Família. Las catedrales góticas también se demoraban siglos. ¿Que si soy un converso? Digamos que soy un converso práctico. La Sagrada Família será, seguramente, el principal edificio religioso completado en el siglo XXI.

Carlos Ferrater
Autor del Jardín Botánico
Siempre he pensado que la Sagrada Família ya es un tema que va más allá de lo arquitectónico, entra en lo simbólico, en el terreno de los emblemas de la ciudad. Gaudí ya no es patrimonio exclusivo de los arquitectos; lo es de la humanidad entera. Y ahora más. Nunca quise entrar en la discusión de si había que seguir con la obra, y menos teniendo en cuenta que no se paga con dinero público, sino con aportaciones voluntarias. Yo prefiero la cripta, pero reconozco que la imagen del bosque central resulta muy potente. Quizás no muchos colegas piensen como yo. Y lo comprendo, porque es un desastre trabajar sin planos. Pero el caso es que se ha hecho lo que se ha hecho, no me pregunte cómo.

Daniel Giralt-Miracle
Comisario del año Gaudí
Creo que hubo muchos juicios precipitados sobre la conveniencia de no seguir las obras. Pocos imaginaron que la construcción podía cristalizar en algo tan contundente como lo que ahora hemos visto. Se habló mucho del exterior del templo y poco del interior, salvo quienes conocían el proyecto de modo fehaciente. Los que han impulsado las obras son visionarios, casi utopistas, pero su tenacidad y convicción les permitía ver ya lo que ahora amuchos nos ha sorprendido. Me parece lógico que se sigan las obras: creo que la Sagrada Família podrá terminarse en pocos años.

Vicente Guallart
Director del Institute for Advanced Architecture of Catalonia
Hay que terminar la Sagrada Família. Dejarla inacabada es una idea romántica. Las catedrales siempre han pasado de generación en generación. Debemos asumir que somos capaces de trabajar incluso mejor que Gaudí. Si me encargaran la continuación, cambiaría algunas cosas, desde luego. Yo estuve en contra de la continuación. Pero luego entendí que era positivo seguir con la investigación en materia de geometría y construcción, a partir de las instrucciones de Gaudí. En términos históricos, no seguir meparecería un signo de decadencia.

Josep Llinàs
Autor de la biblioteca Jaume Fuster
A consecuencia de lo visto en la tele, me he propuesto visitar el templo con calma. Quizás ahora haya más dudas sobre la radicalidad de quienes defendían no terminar la obra. Siento un interés por conocerla al detalle que antes no sentía. He leído un librito de Perejaume muy interesante, que invita a ver la Sagrada Família con ojos alejados de la ortodoxia del movimiento moderno. Es otra posibilidad.

Jordi Ludevid
Presidente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España
El espacio de la nave central es muy potente, y sé de colegas de diversa naturaleza a los que ha causado mucha sorpresa. Me llegan mensajes respetuosos con lo hecho. No sé de muchas críticas. Tengo que visitarla.

EN CONTRA
Jordi Badia
Autor de Can Framis
Estoy convencido de que habría valido la pena dejar el templo como estaba. Arquitectónicamente no tengo dudas: lo que se ha hecho está mal. Los intereses de la ciudad, en atención al turismo, quizá vayan por otro lado. Pero arquitectónicamente lo que se ha hecho ha sido manipular la obra de un genio. Eso está condenado al fracaso. Se ha construido más de lo que dejó Gaudí, y tiene poco que ver con lo que él hacía.

Oriol Bohigas
Inspirador de la transformación olímpica
La continuación de la Sagrada Família es un error. La prueba está a la vista: lo que se ha logrado es un falso Gaudí, totalmente discutible en términos de autoría. Hubiera sido mejor no comprometer la arquitectura de Gaudí, ahora desvirtuada. Ya dijimos en su día que hubiera sido preferible hallar un gran espacio exterior para reuniones multitudinarias. En la ceremonia del fin de semana se llenó el templo y hubo que cortar calles para colocar sillas y pantallas. En un espacio abierto, la ciudad habría absorbido mejor el flujo de asistentes.

Quim Español
Ex director de Plans i Projectes de Barcelona
Ya había visitado la nave central antes de la retransmisión televisiva. Este espacio es imponente, sin duda. Y más lo será la Sagrada Família en su conjunto cuando se levante la torre de Jesucristo, de 170 metros. Por sus dimensiones, será incluso monstruosa. El proyecto me hace pensar en La guerra de las galaxias. Hay mucha potencia, es verdad. Pero los acabados interiores, como suele pasar en estas películas espectaculares, tienen cierto contenido kitsch; la formalización del espacio tiene incluso tonos kitsch muy subidos. Continuar o no la obra ya no es una cuestión arquitectónica: se ha convertido en una cuestión social, religiosa o turística.

Sílvia Farriol
Presidenta de Arquinfad
No ha valido la pena seguir. Lo que se ha logrado es una desvirtuación total de la idea gaudiniana. El cambio de paradigma constructivo es tan grande como el alarde espacial. Gaudí trabajaba experimentando sobre la marcha. Quería hacer una catedral de piedra. Aquí se ha recurrido al hormigón revestido. Y los acabados y el pavimento… todo horroroso, epidérmico. Me ratifico: no debiera haberse hecho.

Dani Freixes
Autor del parque del Clot
No ha valido la pena continuar las obras. Es verdad que ahora se ha logrado un espacio arquitectónico antes inexistente, porque lo que no tiene techo no lo es. Antes sólo era una ruina. Pero, atención, una ruina con sentimiento propio. Una arquitectura tan personal como la de Gaudí es distinta a la de las catedrales medievales, que podía continuar cualquier arquitecto o constructor con cierta cualificación. En Gaudí todo es expresión personal. Como lo es en un pintor. ¿Nos atreveríamos a terminar el cuadro inacabado de un gran pintor? No, no lo haríamos. Continuar una obra como esta es posible. Pero insuflarle la expresión, la pasión y el talento de Gaudí no es posible. La Sagrada Família ya no es lo mismo que fue. Su ruina nos podía haber hablado de un genio y de su tiempo. Lo que tenemos ahora no nos habla de un genio ni de su tiempo. Ya hay demasiados parques temáticos en el mundo. Siempre se puede edificar sobre el pasado, pero hay pasados cuyo valor siempre será superior a lo que se construya encima.

Beth Galí
Autora de la biblioteca Joan Miró
Visité la Sagrada Família poco antes que el Papa. Y sigo diciendo que lo hecho no ayuda a comprender a Gaudí. Si los actuales arquitectos del templo hubieran entendido a Gaudí, la obra sería más refinada. Ahora parece robótica, producida por un robot. El tiempo ha corrido a favor de la continuación de las obras: la enormidad y el espacio son elementos impactantes. Pero no tienen nada que ver con la cultura gaudiniana. Gaudí es imposible de reproducir. Una obra de Mies se puede reproducir, milimétricamente. Una de Gaudí, no. Lo que se ha hecho ha sido armar un gran objeto kitsch para atraer a las masas turísticas. Nos hemos inventado un mito.

Mónica Gili
Editora de GG
Sólo he visto unas imágenes televisivas, pero sigo pensando que hubiera sido mejor dejar el templo como Gaudí lo dejó, en plan ruina romántica. Algunos amigos me han dicho que les gustaba. No es mi caso. Prefería el templo como antes.

Emiliano López
Premio FAD Arquitectura 2008
No se tendría que haber continuado. Lo mejor habría sido usar la Sagrada Família como estación central del AVE en Barcelona. El tren pasa por ahí. En esta fase, el edificio parece más un Calatrava que un Gaudí. No tiene sentido. La nave central es espectacular y sorprendente, en especial cuando la vemos en televisión mediante una cámara voladora.

Enric Massip
Autor de la torre Telefónica ZeroZero
Era mejor dejar la Sagrada Família como estaba, pero ahora ya no hay marcha atrás y lo procedente es acabarla. En tal caso, creo imprescindible que quede claro qué parte del templo ideó Gaudí y cuál han desarrollado sus seguidores. Por las imágenes que he visto, a la nave central le falta textura. Es un espacio anabolizado, siliconado, carente de alma. Las soluciones aplicadas me parecen automáticas. Quiero decir que no están pasadas por el filtro de prueba y error, que era el método de trabajo de Gaudí. Estoy convencido de que Gaudí hubiera ido variando sus planes sobre la marcha. Es lo que hizo siempre. Las soluciones aplicadas ahora me parecen forzadas, incluso técnicamente, con el objetivo de acabar pareciéndose a lo poco de lo que se disponía: las fotos de una maqueta. El hecho, además, de que algunas soluciones constructivas necesiten hormigón armado ya indica que algo falla. La idea de Gaudí era trabajar por compresión: quería levantar la última catedral de piedra. Es cierto que Gaudí ya usó hormigón en su día, pero lo hizo en lo alto de las torres, donde el hormigón era como una piedra ligera. Ahora es al revés: está en la base de las columnas, cuyo macizo muscula. La imagen final resultante es una imagen congelada, fantasmagórica.

Josep Lluís Mateo
Director del Barcelona Institute of Architecture
Se ha logrado un espacio grande, espectacular. Pero no me atrevo a decir que el esfuerzo haya valido la pena. Me parece un gran decorado de película. La retransmisión televisiva le daba ese toque cinematográfico, de irrealidad. Quiero decir que un espacio como el de la catedral de Palma, en el que también intervino Gaudí, me parece real, mientras que el de la Sagrada Família me parece más de cartón piedra.

Ignacio Paricio
Catedrático de Construcción de la ETSAB
Lo que se ha acabado ahora es horroroso. Los rosetones de las claves son de una vulgaridad increíble. El maravilloso equilibrio entre técnica y composición que lograba Gaudí no asoma por las patochadas que se han hecho ahora. Yo hubiera sido partidario de dejar la Sagrada Família como la dejó Gaudí; a lo sumo, se podría haber hecho algún elemento complementario. Para alcanzar este resultado no valía la pena seguir.

Robert Terradas
Director ETS Arquitectura La Salle
Hubiera preferido dejar la Sagrada Família como estaba. Era realmente difícil saber cómo Gaudí hubieran continuado el templo. Y, tras su muerte, es imposible. Lo que él hizo está muy bien. Lo que se ha hecho ahora revela un esfuerzo constructivo real, sí, y resulta tremendamente efectivo en lo referente a promoción, a propaganda. Pero en la obra yo no sé ver el espíritu de Gaudí. Y aun suponiendo que la arquitectura tuviera un pase, la estatuaria es definitivamente ridícula. El conjunto es un pastel. Un pastel que gustará a otros, pero no a mí.

Elías Torres
Autor de la reforma del Park Güell
Creo que Jujol era el heredero natural y capaz de continuar el templo. Podría haberle añadido esa capacidad que tenía de transformar lo escaso y lo pobre en algo sutil y sublime. Hubiera contaminado las obras de soluciones inesperadas, extrañas y, casi seguro, emocionantes. Sus chispas creativas las habrían mejorado, iluminado o incluso chamuscado. Esto, a veces, puede provocar desconfianza y miedo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Se disparan las ofertas por el Altar Bocabella, obra del Gaudí más joven



La pieza es propiedad de un coleccionista particular de Cataluña. Las cantidades ofertadas se han doblado en las últimas semanas, del medio millón al millón de euros.
J. Carles y M. Gómez -Alarcón. Barcelona



En el mundo del arte nada surge por casualidad. Tampoco la irrupción en el mercado artístico del Altar Bocabella de Antonio Gaudí, pieza que cotiza al alza en un momento en el que la obra del arquitecto catalán cobra una especial relevancia a ojos del mundo por la visita de Benedicto XVI a Barcelona para la dedicación del templo de la Sagrada Familia.

El Altar Bocabella es propiedad de un gran mecenas del arte residente en Sitges, propietario de una colección de más de doscientas piezas de alta calidad. Por la obra que atesora de Gaudí le comenzaron ofreciendo cantidades cercanas a los 500000 euros, pero las ofertas han llegado al millón de euros en las últimas semanas.
Obra singular

El Altar Bocabella es una obra singular y su historia también lo es. Fue comisionado en 1885 al por entonces joven Gaudí por el principal impulsor del templo expiatorio, Josep Maria Bocabella, quien encargó al arquitecto el diseño del altar para el oratorio particular de su casa. Bocabella, septuagenario y viudo, era hombre devoto y poseía gran cantidad de reliquias de santos.

Bocabella quiso un proyecto mucho más ambicioso para la Sagrada Familia que el incoado por el arquitecto Francisco del Villar y, por eso, recurrió al joven arquitecto catalán para alzar el templo.

Curiosamente, si la vida unió a Gaudí y a Bocabella tanto en el proyecto de la Sagrada Familia como en el mencionado altar, tras la muerte correrían ambos una suerte parecida: sus tumbas fueron profanadas en el incendio del templo que tuvo lugar en 1836.
Original crismón

El Altar en sí es de madera de caoba tallada, con un alzado de 176 centímetros. Se trata, evidentemente, de una obra de la primera época de Gaudí, aunque ya apuntan en él las maneras con las que el arquitecto pasaría a la posteridad.

En el centro hay una cavidad para las reliquias, cubierta por una loseta de mármol blanco. El ara está sostenida por dos columnas estriadas unidas por un fuerte travesaño. La predela, a su vez, se halla dividida en dos niveles, decorados con motivos florales. En el centro, debajo del sagrario, hay una leyenda latina con la fórmula de la consagración.

En el nivel superior, hay otras dos sacras, una con el principio del Evangelio de San Juan y la otra con la frase ritual “Lavabo Inter. Innocentes manos meas”. La puerta del sagrario es de tela damasquinada, con una interpretación muy personal del crismón, representación del monograma crístico XP, formado por la superposición de las letras griegas X (ji) y P (ro), abreviatura de la palabra griega que designa a Cristo.

En fotografías antiguas dicho crismón aparece derecho, sin embargo en la actualidad aparece boca abajo, posiblemente debido a que estuvo desmontado desde 1936 hasta 1939 para evitar su saqueo, y después no se volvió a montar de modo correcto. Por encima del sagrario, tres cabezas de querubines sostienen las ménsulas del crucifijo y los candeleros.
Simbolismo

El retablo, enmarcado por hojas de naranjo, símbolo de la fidelidad, el amor marital y la responsabilidad patriarcal, está compuesto por tres grandes estampas: a la derecha, Santa Teresa de Jesús; a la izquierda, San Francisco de Paula; y en el centro, la Sagrada Familia, con la leyenda catalana: “Jesus, Joseph y Maria, vos dono’l cor y l’ànima mia” (cuya traducción al castellano es: “Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía”).

El trabajo artesanal del Altar Bocabella fue realizado por Frederic Labòria, un reputado ebanista de Reus emigrado a Barcelona, cuya familia y la del arquitecto mantenían relaciones de amistad. De hecho, desde el proyecto del Altar Bocabella, Labòria comenzaría también a trabajar como modelista en la Sagrada Familia a las órdenes de Gaudí, y su hermana Rosina serviría de modelo al gran arquitecto catalán para la figura de la Virgen en la fachada del Nacimiento.

El bosque petrificado

La nave central de la Sagrada Família ha ganado carta de naturaleza como nuevo icono barcelonés
Llàtzer Moix
La nueva postal de Barcelona es un bosque petrificado. No nos referimos a un enorme depósito de fósiles vegetales, como el del territorio apache de Arizona, escenario de tantos westerns; ni a la película de Archie Mayo con Howard, Davis y Bogart. Nos referimos a una construcción que sigue avanzando entrado el siglo XXI, al impresionante bosque de columnas arbóreas que sostiene la bóveda de la nave central de la Sagrada Família. Hasta ahora, uno pensaba en la Sagrada Família proyectada por Gaudí y visualizaba la silueta de sus esbeltas torres campanario, rematadas por pináculos cerámicos de colorido frutal, que un día empequeñecerán al lado de la torre de Jesucristo, el previsto cimborrio de más de 170 metros. Pero tras la retransmisión televisiva de ayer, que llegó a decenas de millones de personas en todo el mundo, la Sagrada Família se recordará también por la imagen de su bosque de piedra; por las docenas de columnas de basalto, granito, arenisca o pórfido que con diámetros de hasta más de dos metros se alzan para formar sus nudos, a unos 15 metros del suelo; por las ramas que parten de esos nudos en dirección hacia la bóveda, revestida de mosaicos rosa y oro, 30 metros más arriba, trasunto de las copas que techan todo bosque.

Esta estructura de inequívocos acentos naturales rivaliza ya con la sala hipóstila del Park Güell como gran columnata gaudiniana. Carece de la fuerza primigenia de las columnas por desbastar de la cripta de la colonia Güell, pero las supera en inventiva y sofisticación geométrica. Sin duda, es el elemento más icónico y espectacular de la nave central de la Sagrada Família. Entre sus muros, como en todas las catedrales cuya construcción se demora durante siglos, conviven lenguajes de diversa procedencia y brillo: desde acentos jujolianos en los retorcidos pasamanos de las tribunas bajas, o en las airosas escaleras helicoidales que flanquean la fachada de la Gloria en su cara interior, hasta cerramientos de inspiración gótica en los que, a la postre, resuenan ecos de las construcciones Exin Castillos; desde el festín polícromo propiciado por los vitrales que bañan el interior con una luz submarina, de atmósfera similar a la lograda con los frescos del patio de luces de la Pedrera, hasta la palidez ósea de no pocos elementos constructivos y los excesivamente aristados perfiles de determinadas esculturas.

Detalles aparte, esta nave compleja como la naturaleza misma, tan alejada de la desnudez sobria y esencial de Santa Maria del Mar, ha ganado carta de naturaleza como nuevo icono barcelonés. Los dos millones largos de turistas que la visitan anualmente eran ya conscientes de ello. Ahora lo saben también las decenas de millones de espectadores de todo el planeta que ayer descubrieron, vía televisión, este bosque petrificado.

El bosque petrificado

La nave central de la Sagrada Família ha ganado carta de naturaleza como nuevo icono barcelonés
Llàtzer Moix
La nueva postal de Barcelona es un bosque petrificado. No nos referimos a un enorme depósito de fósiles vegetales, como el del territorio apache de Arizona, escenario de tantos westerns; ni a la película de Archie Mayo con Howard, Davis y Bogart. Nos referimos a una construcción que sigue avanzando entrado el siglo XXI, al impresionante bosque de columnas arbóreas que sostiene la bóveda de la nave central de la Sagrada Família. Hasta ahora, uno pensaba en la Sagrada Família proyectada por Gaudí y visualizaba la silueta de sus esbeltas torres campanario, rematadas por pináculos cerámicos de colorido frutal, que un día empequeñecerán al lado de la torre de Jesucristo, el previsto cimborrio de más de 170 metros. Pero tras la retransmisión televisiva de ayer, que llegó a decenas de millones de personas en todo el mundo, la Sagrada Família se recordará también por la imagen de su bosque de piedra; por las docenas de columnas de basalto, granito, arenisca o pórfido que con diámetros de hasta más de dos metros se alzan para formar sus nudos, a unos 15 metros del suelo; por las ramas que parten de esos nudos en dirección hacia la bóveda, revestida de mosaicos rosa y oro, 30 metros más arriba, trasunto de las copas que techan todo bosque.

Esta estructura de inequívocos acentos naturales rivaliza ya con la sala hipóstila del Park Güell como gran columnata gaudiniana. Carece de la fuerza primigenia de las columnas por desbastar de la cripta de la colonia Güell, pero las supera en inventiva y sofisticación geométrica. Sin duda, es el elemento más icónico y espectacular de la nave central de la Sagrada Família. Entre sus muros, como en todas las catedrales cuya construcción se demora durante siglos, conviven lenguajes de diversa procedencia y brillo: desde acentos jujolianos en los retorcidos pasamanos de las tribunas bajas, o en las airosas escaleras helicoidales que flanquean la fachada de la Gloria en su cara interior, hasta cerramientos de inspiración gótica en los que, a la postre, resuenan ecos de las construcciones Exin Castillos; desde el festín polícromo propiciado por los vitrales que bañan el interior con una luz submarina, de atmósfera similar a la lograda con los frescos del patio de luces de la Pedrera, hasta la palidez ósea de no pocos elementos constructivos y los excesivamente aristados perfiles de determinadas esculturas.

Detalles aparte, esta nave compleja como la naturaleza misma, tan alejada de la desnudez sobria y esencial de Santa Maria del Mar, ha ganado carta de naturaleza como nuevo icono barcelonés. Los dos millones largos de turistas que la visitan anualmente eran ya conscientes de ello. Ahora lo saben también las decenas de millones de espectadores de todo el planeta que ayer descubrieron, vía televisión, este bosque petrificado.

martes, 2 de noviembre de 2010

Las claves para entender la simbología de la Sagrada Familia

¿Cómo concibió Antoni Gaudí el templo? ¿Qué se le pasó por la cabeza? El arquitecto fue fiel al cristianismo en su diseño y decoración. Mil detalles atestiguan el valor simbólico de todo el edificio.

La Sagrada Familia, la obra maestra de Antoni Gaudí, lleva en construcción desde el año 1982. De estilo modernista, aúna los elementos característicos del arquitecto con la simbología cristina. El decano de la Facultad de Teología de Barcelona, Armand Puig, ha desvelado las claves del Evangelio cristiano a través de sus elementos arquitectónicos y decorativos en su libro 'La Sagrada Familia según Gaudí'(Pòrtic) . Lainformacion.com ha hablado con él, que nos ha hecho una breve interpretación de todos los símbolos y detalles que llenan este templo.

• El Apocalipsis: La Sagrada Familia es la Nueva Jerusalén, aquella que va a venir al final de la historia. Gaudí se basó en el libro del Apocalipsis para toda la creación del templo. Podría decirse que Gaudí traduce en piedra lo que el libro del Apocalipsis traduce en letra.

• La observación: Gaudí dice que la observación es clave para la comprensión y así las formas que desarrolla arquitectónicamente son el resultado de la observación de la naturaleza aplicada a las Sagradas Escrituras. Sus modelos son el reino vegetal, el reino animal y el reino mineral.

• El Reino vegetal: El mundo vegetal está presente en la Sagrada Familia sobre todo en el interior de la nave donde aparece una auténtica arboleda de columnas. Estas columnas están pensadas a imitación de los árboles. Además, en las cubiertas de la basílica Gaudí plasmó cestos con frutas. Estos cestos están en relación con los árboles y evocan lo que aparece en el libro del Apocalipsis. Justo hay doce cestos con frutas simulando las doce cosechas del año -una para cada mes- que habrá en la Nueva Jerusalén celestial.

Hay 36 árboles exentos -árboles columna-, es decir, que no están adosados al muro. Si sumamos los que no están adosados hay 52 en total y cada año contiene 53 domingos. El último domingo es la Pascua, que no cuenta porque funciona al margen de todo.

• El Reino animal: Hay animales por todas partes. Por ejemplo, tenemos el cordero, que representa a Cristo, y está muy presente en muy diversas partes, por ejemplo, en la cruz más alta del centro del crucero. Está también reflejado en la fachada de la Pasión.

En la fachada de la Natividad aparecen también diversos animales, todos “negativos”: una serpiente con una manzana, dos tortugas y dos camaleones. Estas tres especies son anfibios y reptiles, y por tanto, representación del mal. También una paloma, que es el Espíritu Santo.

• El Reino mineral: Aparece en las ventanas del interior en las que Gaudí pinta como cristales minerales. En la fachada de la Natividad, por ejemplo, pone montañas, las montañas de Monserrat. Pone también nieve, flores y animales pequeñitos. Le gusta que allí quede en piedra tal cual es la naturaleza.

• El Reino del hombre: La escultura para Gaudí es reflejo de lo que es el hombre, y es muy naturalista. En la Pasión, sin embargo, hizo una cosa distinta, ya que allí las esculturas no tienen este aspecto, sino mucho más cúbico. Para Gaudí esta fachada tiene que ser la representación de la muerte de Cristo, él quería que todo fuera mucho más dramático, y entonces representó a Jesús en los huesos. Por eso hay seis columnas que suben de abajo a arriba: son seis grandes huesos con tendones y nervios y representan a Jesús en la cruz. Encima de éstos hay 18 más. En total 24 huesos, que es el número de costillas que tenemos.

Representa también a los ángeles sin alas porque les ve muy parecidos a los hombres. Los cuatro evangelistas también están representados.

• Los números: La basílica tiene cinco naves. Estas naves tienen unas proporciones en relación constante con las cifras 7,5 y 12. Por ejemplo, la longitud de la Sagrada Familia es de 90 metros. 90 es el resultado de multiplicar 7,5 x 12. A partir de aquí sale un poco todo: el crucero tiene de longitud 60 metros, el resultado de multiplicar 7,5 por 8; la anchura del crucero son 30 metros, que es multiplicar 7,5 por 4; la altura de la nave central son 45 metros, que es 7,5 por 6; y el ábside tiene una altura de 75 metros, que es el resultado de 7,5 por 10. El 7,5 marca las medidas y el 12 las proporciones. El 12 es la simbología de los 12 apóstoles y de los12 meses del año.

• La geometría: Su arquitectura se basa en la geometría, de ahí la helicoide, la paraboide, la hipérbole… todo funciona con geometría. La paraboide se construye con dos líneas rectas hacia el infinito y una tercera línea que las une. Son Padre, Hijo y Espíritu Santo. Él descubre la mecánica del tres puesta dentro de la geometría y la pone en conexión con la Trinidad.

• Otros:

- La estrella: es muy importante y termina en la torre de Santa María Virgen y está encima del Nacimiento. Es la estrella de Navidad y es cósmica.También aparecen las constelaciones.

- Las 18 torres: cada una tiene un nombre de Apóstol, son 12 y terminan con los atributos episcopales: una nitra, un báculo y con un anillo, y simbolizan la Iglesia y a sus sucesores, los obispos. Luego hay 6 torres más: Jesucristo, los cuatro evangelistas y la Virgen.

- Los pórticos: la Natividad es el pórtico de la lírica, el de la Pasión es el de la dramática, y el de la Gloria es el de la Épica porque es el del Juicio final.

- Dios en el trono: El trono son las cuatro columnas de los evangelios que se levantan hasta la bóveda. Son las cuatro patas del trono de Dios. Aparece de nuevo la simbología trinitaria: Padre, Hijo y Espíritu Santo, muy presente en todo momento en la Sagrada Familia.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La Sagrada Familia de Gaudí, la gran catedral del siglo XXI

EFE

Icono destacado del 'skyline' de la ciudad de Barcelona y obra maestra del arquitecto modernista Antoni Gaudí, La Sagrada Familia, que el Papa consagrará el próximo día 7, se convertirá en los próximos veinte años en la gran catedral del siglo XXI.

Al igual que las catedrales medievales, en cuya construcción se tardaba siglos, la Sagrada Familia acumula ya 128 años desde que el arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar comenzó el proyecto de una iglesia neogótica el 19 de marzo de 1882, un proyecto al que se incorporó un joven Gaudí a finales de 1883.

Cuando dentro de 500 años, un sucesor de Ken Follet novele una nueva "Los pilares de la tierra" a partir de la Sagrada Familia, explicará que desde que Gaudí murió en 1926, continuaron su labor otros seis arquitectos siempre sus directrices, los planos y, sobre todo, las maquetas de yeso a escala 1:10 que se salvaron del incendio que destruyó su taller durante la Guerra Civil.

Cuando muere Gaudí en 1926, el arquitecto sólo había visto construido el primer campanario de la fachada del Nacimiento, dedicado a San Bernabé, de 100 metros de altura.

Al morir Gaudí, asumió la dirección de las obras su estrecho colaborador Domènec Sugrañes hasta 1938, y tras la guerra dirigieron las obras sucesivamente Francesc de Paula Quintana Vidal, Isidre Puig Boada y Lluís Bonet Garí, colaboradores de Gaudí, personas que conocieron al maestro; y posteriormente, Francesc de Paula Cardoner Blanch y Jordi Bonet Armengol, que ocupa el cargo desde 1984.

El propio Bonet recuerda en declaraciones a Efe que en la última visita al templo del secretario de Estado Vaticano, Tarcisio Bertone, para preparar la visita del Papa, sus palabras no pudieron ser más elocuentes: "Gaudí es el Dante de la arquitectura".

Desde sus inicios, el templo siempre ha sido expiatorio, pues su construcción se ha financiado con donativos, a los que se han sumado en los últimos años el dinero que dejan en taquilla los más de 2 millones de turistas anuales que visitan la Sagrada Familia.

Gaudí inició el proyecto por la cripta, el espacio en el que hoy se encuentra su tumba, pero cuando comenzó las obras del ábside y del claustro, un importante donativo anónimo empujó al arquitecto a desestimar el proyecto neogótico inicial y a acometer una obra de más envergadura: una iglesia de grandes dimensiones, con planta de cruz latina, que, en lugar de una, tendría 18 torres de gran altura.

En su visita al templo, el Papa encontrará, explica Bonet, la totalidad del espacio que ocupa la iglesia "totalmente cubierto y cerrado", que incluye, además de la nave central y las laterales, el transepto, las capillas del ábside y el deambulatorio o girola.

Tras el acto del día 7, añade Bonet, "el día siguiente continuaremos las obras por encima de la cubierta para levantar el cimborrio más alto, dedicado a Jesucristo, que se alzará hasta los 170 metros".

Para más adelante quedarán los cimborrios dedicados a la Virgen María y a los cuatro evangelistas (Juan, Lucas, Marcos y Mateo) y las cuatro torres de la fachada de la Gloria, dedicados a los apóstoles Pedro, Pablo, Andrés y Jaime; así como el claustro perimetral, otra de las peculiaridades de la basílica barcelonesa.

En enero está previsto que comiencen las obras de una de las dos sacristías, la que se encuentra junto a la fachada de la Pasión.

En 2015 asomarán ya las cuatro torres de los evangelistas, por lo que la vista habitual del Templo, con sus ocho torres, cambiará, y cuando se acaben las obras en el primer tercio de este siglo, se convertirá en el edificio más alto de la ciudad, por encima de la Torre Mapfre y el Hotel Arts (154 metros) y de la Torre Agbar (142).

Para el final quedará la resolución de la fachada de la Gloria, la que se erigirá en la calle Mallorca, junto al discutido túnel del AVE. Su proyecto será realizado en la Universidad de Melbourne, donde se desarrollarán modelos tridimensionales a partir de los escasos fragmentos y fotografías originales conservados de la reproducción a escala que había hecho Gaudí.