jueves, 30 de diciembre de 2010

réplica autorizada de una silla diseñada por Gaudí.

Las suites de Barcelona que prefieren los famosos

La Vanguardia.es se "cuela" en las habitaciones de ensueño de los mejores Hoteles de Barcelona, sólo aptas para bolsillos muy acomodados

Gente | 29/12/2010 -

Lourdes López

¿Cómo son las habitaciones en las que duermen estrellas de cine como George Clooney? ¿De qué lujos disfrutan artistas internacionales como Mick Jagger cuando se hospedan en Barcelona? Puede que alguna vez te haya picado la curiosidad por saber qué tienen de especial las suites más caras de la ciudad condal, cómo son por dentro o, por qué no, ¿quién ha dormido en ellas? LaVanguardia.es se ha colado en cuatro de las que muy probablemente sean las suites más lujosas, en las que cada hora de sueño puede llegar a costar más de mil euros. Cada una es destacable a su manera, por motivos bien dispares. Ya sea por su descarada exclusividad y diseño, por la distinción que ofrecen en su servicio o por ser la preferida de famosos y acaudalados bolsillos. Muchos se dejarían llevar por el fetichismo de dormir en la misma cama en la que lo ha hecho su cantante o su actor favorito. Cualquiera sería un buen regalo para pasar el fin de año en pareja si no fuera por el precio.

La suite 514 del Hotel Le Meridien:

Sorprende por su silencio pese a que tiene a sus pies la algarabía de La Rambla de la que ofrece una imponderable vista desde la 5ª planta. El único ruido que traspasa la pared es el de las oportunas campanadas de la Iglesia de Belén y de la del Pi.

Sus escasos 35 m2 -50m2 con la habitación anexa de personal de servicio- han acogido a muchos personajes ilustres del mundo de la cultura y a varios intelectuales de gran talla. El fallecido tenor italiano Luciano Pavarotti era un habitual, como lo es el físico Stephen W. Hawking, que ha dormido varias veces en ella. Enmarcada en la calidez de maderas nobles y de una moqueta que representa el plano del Eixample -obra de Ildefons Cerdà, siglo XIX- en la habitación destaca una puerta con una serigrafía inédita de Antonio Gaudí que da un toque local al ambiente. La ducha de Dornbracht, engastada en el techo (modelo BigRain unos 2.816 €), y un pack en tamaño de viaje de Bvlgari aromatizan la estancia.

Los clientes reciben una invitación al museo MACBA y un desayuno diseñado por Jean Georges Vongerichten, uno de los mejores chefs de Estados Unidos.

La noche en esta suite sólo cuesta 499 €, mucho más barata que la Suite Presidencial, ubicada un piso más arriba y que cuenta en su libro de visita con personalidades como Madonna, Michael Jackson o Prince, pero ésta es la preferida de actores como Richard Gere y de músicos como Lenny Kravitz y Sabina. Políticos en activo han saboreado aquí, antes de acudir a una noche en el Gran Teatre del Liceu, un buen Gramona III Lustros.

La The Penthouse Suite del Hotel Mandarín:

Se encuentra en el emblemático Passeig de Gràcia, en el octavo piso de la antigua sede del Banco Santander. Lavanguardia.es es el primer medio que filma esta exclusiva habitación (de 236 metros cuadrados), que tiene un hall propio al que llegas en ascensor privado con un solícito mayordomo que te atenderá las 24 horas del día.

Al contrario del resto del hotel –inaugurado hace una año y un mes- esta habitación se abrió en julio de este año porque fue redecorada hasta conseguir la esencia del lujo asiático que buscaba el grupo, según explica la directora de comunicación, Bel Natividad. La arquitecta y diseñadora española afincada en Milán Patricia Urquiola es la responsable del interiorismo para el que ha escogido y diseñado cada detalle, consiguiendo un equilibrio entre Oriente y Occidente. Una manta de zorro asiático (32.000 €) de la casa de peletería de lujo Eden Lun, terciopelos y hermosas sedas comparten espacio con kits hi-tech para controlar de forma domótica todas las estancias. Las paredes, inspiradas en los biombos japoneses, se repliegan sobre si mismas y están serigrafiadas con dibujos de hojas de bambú.

“El tipo de cliente que busca estas habitaciones ya vive muy bien en su casa y quiere del hotel al menos lo mismo. El precio no importa”, explican desde el hotel. Prueba de ello son los materiales seleccionados, los más exclusivos, como las sábanas de algodón egipcio Pratesi de entre 380 y 400 hilos (unos 1200 €) que visten las camas y los 8.740 € que cuesta pasar aquí una noche.

En esta habitación, compuesta por con un elegante comedor para ocho comensales, un amplio distribuidor con acceso a dos dormitorios y dos soleadas terrazas 'chill-out' con una incomparable vista de la Casa Batlló, cuentan que se alojaron a principios del mes de noviembre el rey Abdalá II y la reina Rania de Jordania, junto con sus hijos, aunque el hotel no quiso confirmarlo.

La Suite Presidencial del Hotel Arts:

Los artistas que buscan alejarse del trajín de la ciudad y dejarse embriagar por la brisa del Mediterráneo eligen hospedarse en este inmenso dúplex de 350 m2 que desde la planta 42 saluda a todos los puntos de interés de la ciudad condal. Se accede con una llave privada que hay que introducir en un ascensor y sin poner un pie en la calle. Degustando un maravilloso Champagne Lauirent-Perrier Grand siècle (129€) o un Cava Gramona Gran reserva 2000 (50€) de su mueble bar (modelo Eliptic, 12.106,80€), celebridades como Woody Allen han echado una ojeada a la Sagrada Familia o al Tibidabo.

El restaurador Paco Pérez –dos estrellas Michelín- o el mismísimo Sergi Arola
pueden preparar bajo pedido una cena exclusiva en la cocina de la suite, que ha diseñado el reputado interiorista barcelonés Jaime Tresserra –el diseñador del prestigioso buffete de abogados Cuatrecasas-. Rosemary Trigg, que dirige la comunicación del hotel, cuenta que Mick Jagger eligió esta suite en una de sus visitas con los Rolling Stone a la ciudad y que muchos cantantes internacionales han repetido varias veces en ella.

El huésped puede mitigar el efecto del jet-lag con un masaje de bienvenida a cargo de los tailandeses Six Senses o trabajar como en casa en el despacho del segundo piso. El pequeño portátil a disposición del cliente contrasta con un secreter de Tresserra (modelo Carpett 9.274,80 €) en madera de iroco. Al lado, la habitación principal cuenta con un vestidor de doble cuerpo, baño de mármol y sala anexa con techo acristalado.

En el ambiente flota una fragancia exclusiva, diseñada por el perfumista Rami Mekdachi para que personalidades como Beyoncé o George Clooney, que también han dormido aquí, se lleven un recuerdo olfativo de su estancia.

Los arreglos florales de Medinilla Magnifica de Donna Stain han seducido al mismísimo Steven Sodelberg ('Ocean's Eleven', 'The Girlfriend Experience') y al irreverente Sabina. No sabemos si usaron estos servicios, pero el alquiler de la suite da derecho a coche propio para visitar la ciudad, a un desayuno personalizado y a una carta de baños y de almohadas.

Las Casas Reales europeas se alojaron aquí con motivo del enlace de la Infanta Cristina de Borbón, el 4 de octubre de 1997, con el jugador de balonmano Iñaki Urdangarín, en 1997, cinco años después de los Juegos Olímpicos de Barcelona. La reina Silvia de Suecia, la reina Rania de Jordania y la princesa Carolina de Mónaco encontraron, seguramente, a su gusto el agua Hildon de esta habitación, la marca preferida de Isabel II de Inglaterra.

La Extreme WoW Suite del Hotel W:

Otra opción para quedarse junto a las olas de la Barceloneta es la EWS, situada justo debajo del lounge-Bar Eclipse -de The Ignite Group, gurú de la night life londinense-, al que se accede directamente desde la habitación. Es algo más que un homenaje al mar. Ocupa la planta 25 y está completamente acristalada por lo que parece que “flotes sobre el mar”. Nos prometen que tumbado en la cama se ve cómo sale y se pone el Sol. Parece ser toda una alegoría, sin embargo, nos cuenta Marietherese Pachmann, relaciones públicas del hotel, que la colombiana Shakira no se hospedó en esta exclusiva suite con motivo de su reciente concierto en la ciudad y del rodaje del spot de Freixenet estas Navidades. “Prefirió una habitación más sencilla en un piso inferior”, apunta.

La decoración refuerza esta imagen marinera con sofás y cortinas en tonos cálidos y cojines en un irisado en azul que recuerda el lomo de los peces al saltar sobre el agua. Se han buscado elementos singulares y curiosos como una reproducción del primer boceto del W de Ricardo Bofill (1964) y un ejemplar de SUMO - 4809 páginas y 35 kg de peso-, el famoso libros de desnudos del provocador fotógrafo alemán Helmut Newton, considerado el más caro del mundo (en realidad su reedición cuesta 100€ ).

El comedor reproduce el ambiente de un photoshooting, con una lámpara Fortuny (2.492,00 €) incluida, y una impactante televisión Bang & Olufsen (modelo BeoVision 10, 7.400€) ubicada junto a un telescopio descaradamente enfocado sobre la playa. Hay, además, una réplica autorizada de una silla diseñada por Gaudí.

La habitación principal –hay tres dormitorios- está presidida por cuatro simpáticos espejos móviles que hacen de puertas giratorias. Unas sugestivas anillas ancladas al cabezal de la cama –las llaman sexytouch- adivinan noches pasionales a la luz de la luna. A sus pies, una terraza privada con jacuzzi adornada por maceteros VonDome, (350 € la unidad), queda protegida por un cortavientos que imita a los pasamanos de los yates.

Sin embargo, ni pétalos de rosas a la luz de las velas ni champagne, ni bombones. Y es que cuando la ostentación económica pasa por una de sus cíclicas crisis lo que demanda el huésped es diseño, privacidad y originalidad.

Esta suite es la única con entrada VIP trasera, por la que han pasado jefes de Estado, altos mandatarios, presidentes de multinacionales, empresarios rusos del sector del petróleo y miembros de casas reales de Oriente, como Mohammed bin Hamad Al-Thani o nuevamente la Princesa Rania y su esposo, el Rey Abdalá II, que se hospedaron aquí durante el World Movile Congress el pasado febrero.

"Normalmente las estrellas como, Miguel Bosé -que se hospedó en el hotel durante la reciente gala benéfica contra el sida- o actores de Hollywood no eligen está habitación", explica Pachmann. En efecto, los 10.000 euros que cuesta pasar una noche entre estos cristales son disuasorios para muchos bolsillos.

Con todo, si lo que el cliente quiere es sorprender a su acompañante con algo atrevido, el hotel presume de su servicio "whatever whenever" (lo que sea cuando sea), "siempre que no sea ilegal", aclaran. Igual te montan una salida en catamarán, un chapuzón entre tiburones, que un rescate en alta mar con helicóptero –poniendo 4.000€ de por medio-.

Huelga decir que habitaciones como estas para pasar la Nochevieja no están al alcance de muchos, aunque sería el sueño de más de uno. A su precio se suma el escollo de que muy frecuentemente están ocupadas. Por lo menos, nos queda el consuelo de saber que existen habitaciones mucho más asequibles en estos mismos hoteles, y que, mal que les pese a quienes se costean la exclusividad del lujo en tiempos de vacas flacas, los secretos de las suites que pagan están ya al descubierto.

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Gaudí sirve para todo y para todo se usa lastima que en este articulo no se indica "autorizada por quien", una silla autorizada!!!!la articulista en realidad habla del banco doble de la casa Batllo. A mi me preocupa quien da la autorización para la replica.

Luis Gueilburt

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jueves, 23 de diciembre de 2010

Gaudí puso al Niño Jesús en el capazo de las herramientas de san José


Josep Maria Tarragona
Periodista Digital

Benedicto XVI ha escogido para ilustrar sus christmas de 2010 la imagen central de la Fachada del Nacimiento de la basílica de la Sagrada Família.
Antoni Gaudí ideó esta fachada, la precisó e hizo la maqueta de yeso. Durante su vida, construyó la mayor parte en piedra, pero no llegó a colocar el grupo central. Se trata de un conjunto admirable de san José, la Virgen, el Niño, el buey y la mula, que recoge expresamente la tradición de los pesebres populares, ya que está integrado en un gran pesebre de piedra –la escultura más grande del siglo XX-, destinado a ser contemplado por millones de personas.
Y Gaudí dejó una huella de su originalidad y de su misticismo y su devoción personal a san José: el Niño está en su capazo de artesano.
Gaudí no dispuso de dinero durante su vida para plasmarlo en piedra, pero sí pudo escoger a quien la haría: el escultor gerundense Jaume Busquets (1903-1968).
Jaume había ido a Barcelona para trabajar y formarse como artista a los 15 años. Fue ayudante del pintor novecentista Darius Vilàs, colaborador de Gaudí en las vidrieras de la catedral de Mallorca (1912-1917) y otros trabajos y que aparece junto al arquitecto en la famosa foto de la procesión del Corpus saliendo de la seo de Barcelona.
Gaudí detectó en seguida las cualidades de Jaume Busquets, le franqueó las puertas de su estudio en la Sagrada Família y le ofreció su amistad personal, por encima de la diferencia de edad. Busquets se dejó formar artísticamente por el maestro Gaudí y éste le convenció de que se dedicase al arte litúrgico, participando en el gran movimiento que impulsaba entre arquitectos, pintores, escultores, etc. de poner fin al mal gusto en la decoración de las iglesias, objetos litúrgicos y vestuario sagrado. Busquets aceptó y, por ejemplo, con sólo 20 años, fue miembro de la junta de la recién creada “Amics de l’Art Litúrgic” (1923), sección del “Cercle Artístic de Sant Lluc” que concretaba esta gran cruzada gaudiniana contra el mal gusto en las iglesias.
Las imágenes de Busquets tienen aquel punto dulce que tanto gustaba a Gaudí entre el renacimiento y el sempiterno barroco que hace a las estatuas vivir y explicitarse.
El grupo escultórico se colocó en la Fachada del Nacimiento el día de san José de 1958.
Unos años más tarde, en 1962, Busquets hizo también la imagen de la Virgen del Carmen que preside la capilla donde está la tumba de Gaudí.

lunes, 13 de diciembre de 2010

La Semana de la Ciencia termina con una conferencia sobre Gaudí en la Seu

Palma, 13 dic (EFE).- La Semana de la Ciencia 2010 finalizará mañana con la Conferencia "Aplicaciones del láser en la conservación artística: la obra cerámica de Gaudí en la Catedral de Mallorca" , que se celebrará en la Seu a las 19.00 horas.

Según recuerda hoy el Govern en un comunicado, esta actividad la ha organizado el Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos de la UIB y el CSIC, con el objetivo de conmemorar el descubrimiento del láser y acercarlo al público.

La Semana de la Ciencia 2010 arrancó el 2 de noviembre y ha acogido en ocho días diferentes 62 actividades, entre las que destaca un ciclo sobre el 50 aniversario del descubrimiento del láser.

Esta cita científica cuenta con la participación de 19 entidades de las islas, como el CSIC, la Universidad balear, el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados y el Instituto Español de Oceanografía.

Las actividades de la Semana de la Ciencia han versado sobre materias como la física, la ciencia de los alimentos, la biología animal y vegetal, el medio ambiente y la ecología, la medicina, la fisiología y la farmacología. EFE

La Sagrada Familia, en vivo y en directo

AGUSTÍ FANCELLI 11/12/2010

Dos familias de barceloneses todavía bajo los efectos alucinatorios de las imágenes retransmitidas por TV-3 del interior de la Sagrada Familia, cuando la visitó el 7 de noviembre Benedicto XVI, procedíamos el día de la Purísima a contrastar esas imágenes con la realidad, dispuestos si hacía falta a revisar años de descreimiento sobre la continuación de la obra. Torres más altas han caído. Una de las familias era la de un servidor, la otra la del arquitecto y buen amigo Josep Llinàs, amante de la obra modernista en general y de la de Josep Maria Jujol, estrecho colaborador de Gaudí, en particular.

"El verdadero Gaudí es el que se descontrola y se descompone hasta lo líquido por putrefacción"

Primera constatación: la realidad es cara. Doce euros la entrada de adultos, 10 la de menores (sin guía; de pagarla, son 16 euros del ala, 14 los menores). Como todo extra, nos permitimos subir en ascensor (que no subir y bajar: la tarifa aumenta) a una de las torres de la fachada del Nacimiento: 2,50 euros más por barba. Total por familia de cuatro miembros: 41,50 euros. Aparte de sagrada, la familia es cara. Y si le añades el aperitivo en una de las terrazas frente al templo, entonces ya no es tu familia, sino la que mantiene el sueldo de un controlador aéreo...

La percepción cambia mucho si entras al templo por Mallorca, como hicieron el Papa y las cámaras, o lo haces por Sardenya, la entrada habitual de los turistas -pocos extranjeros, mayoría de españoles-, bajo la disuasoria mirada de las figuras esculpidas por Subirachs en la fachada de la Pasión (ahí no hay pacto ni revisión que valga: son horrendas y lo seguirán siendo, por mucha tele que las saque).

El interior es un flash. Se imponen las columnas estriadas que apoyan como telones sobre el suelo, las ramificaciones superiores y la luz cenital que, derramándose desde los óculos, tan buenos efectos suministró a la retransmisión. Pero en directo esa luminosidad resulta excesiva, de plató, sin misterio, nada gaudiniana (falta por colocar vidrieras, es cierto). La sensación es la misma que tienes cuando las cámaras captan una función de ópera a la que asistes: la sobreiluminación mata al directo.

"Me parece todo demasiado depurado. El error está en no haberlo hecho más pessebre", opina Llinàs tras inspeccionar la nave. Conviene decir que, antes de la visita, el arquitecto ha estado esperando al grupo frente a la fachada del Nacimiento, la antigua. "Esas columnas [las ocho más próximas a Mallorca], por ejemplo. Son iguales. Gaudí nunca las habría repetido, estoy seguro de que las habría modificado durante la ejecución de la obra. Aquí se echa en falta el tiempo de la creación: se ha convertido en un proyecto acabado, en aplicación de principios preestablecidos".

"Detecto una voluntad de gustar que él no tenía. El verdadero Gaudí es el que se descontrola, se descompone por putrefacción hasta lo líquido, consciente de la provisionalidad de la carne. Todo eso lo vierte en la piedra para finalmente explicar la vida a la gente sencilla, mezclando todo tipo de elementos populares, sin rehuir el kitsch. Eso es emocionante y aquí lo echo en falta".

Recobramos la emoción subiendo (en ascensor) a una de las torres del Nacimiento y bajando (a pie) por otra. La calidez de la piedra licuándose sobre el vacío, la delicadeza de un trencadís que decora una junta escondida (¡Dios la ve!), la proximidad de las palomas blancas posadas sobre el ciprés que culmina la cueva de Belén, todo nos pone de buen humor.

Acabamos la visita en las escuelas. Ahí está la reproducción del estudio, según la fotografía tomada al poco de morir el artista. De la lámpara cuelga el farcellet con la cena que Gaudí ya no consumió: dos rebanadas de pan untadas con miel y un puñado de uvas pasas. La conversación nos lleva al misticismo de cierto arte catalán y por ahí llegamos a Tàpies.

"Él sí habría acabado bien la fachada de la Glòria. Las nubes de hierro forjado, como las de La Pedrera, que Gaudí previó colocar por encima del arco de entrada, me recuerdan mucho al Núvol i cadira de la Fundación Tàpies".

jueves, 9 de diciembre de 2010

Los 'nuevos' colores de Jujol en la Seu




Mariana Díaz | Palma | 08/12/2010

Fue un día de la Inmaculada, en 1904, cuando se inauguró en la Seu la primera gran reforma de Gaudí, el traslado del coro desde la nave central al presbiterio. Hoy, fiesta de la Inmaculada, se podrá ver por primera vez el resultado de la restauración de la decoración mural con la que, hace un siglo, el arquitecto catalán Josep Jujol, que había venido a Mallorca a trabajar a las órdenes de Gaudí, decoró todo el frontal de la Capella Reial de la Seu que rodea la Cátedra del Obispo, o Sede Episcopal, que ocupa la más alta autoridad de la Diócesis.

La restauración ha corrido a cargo del taller Xicaranda, bajo la dirección de Mercé Gambús, y ha consistido, principalmente, en la limpieza de la cerámica. La suciedad impedía disfrutar de los vivos colores de los esmaltes y de los tonos dorados.

Hoy, el templo estará abierto durante los horarios de misa. Por la mañana, entre las 08.30 y las 13.45, y por la tarde, entre las 18.00 y las 19.45, siempre aproximadamente, Como suele ser habitual en el día de la Inmaculada, la misa de las 10.30 la presidirá el obispo, Jesús Murgui. Cabe recordar que la Inmaculada es la patrona de Mallorca y que en la Seu hay distintas alusiones a ella, como la imagen que preside el Portal Major.

Esta decoración modernista a base de hexágonos curvos combina los motivos vegetales, -palmas o ramas de olivo- con los escudos de los obispos de Mallorca desde la Conquesta. Jujol dio por finalizado este trabajo en 1909 y así lo escribió a los dos lados del mural cerámico en números romanos. No obstante, después de esta fecha, en 1920, aún se añadió el escudo del obispo Rigoberto Domenec i Valls. Parece que Gaudí, al diseñar los escudos entre la hojarasca, pensó en que el obispo que se sienta en la Cátedra estuviera acompañado de quienes le precedieron en el cargo.

En el interior de la Cátedra Episcopal, una gran silla de piedra empotrada a la pared que costeó en el siglo XIV el obispo Berenguer Batle junto con el altar, quedaron unos dibujos a lápiz de carbón, diseños de decoración que Gaudí no llegó a materializar, pero que se han conservado y que también han sido objeto de rehabilitación.