sábado, 10 de septiembre de 2011

Turisme de Barcelona se plantea cobrar para entrar al Park Güell

Turisme de Barcelona se plantea cobrar para entrar al Park Güell

El Ayuntamiento avanza su disposición a estudiar la propuesta en una mesa de diálogo con sector y vecinos

Vida | 10/09/2011

Antònia Justícia la Vanguardia
Aparcada la polémica tasa turística y a la espera que el equipo del nuevo alcalde, Xavier Trias, mueva ficha para intentar un nuevo sistema de financiación local, Turisme de Barcelona sigue buscando de dónde sacar los 15 millones de euros que considera imprescindibles para destinarlos a la política de promoción de Barcelona en el mundo. Para ello este consorcio ha vuelto a poner sobre la mesa una vieja aspiración del ente turístico: el cobro de un ticket a los turistas que quieran visitar el Park Güell. Un patrimonio que se estima que visitan anualmente unos cuatro millones de personas –es con toda probabilidad el lugar más visitado de la ciudad– pero que no deja prácticamente ni un euro a las arcas municipales. Por ello, Turisme de Barcelona reclama para sí la gestión turística del espacio aunque sabe de antemano que cuenta con la oposición frontal de los vecinos.

El presidente de Turisme de Barcelona, Joan Gaspart, ha abierto nuevas vías de captación de recursos tras fracasar la opción de conseguir adeptos para su idea de tasa turística. Una medida que este año, ante la crisis, han implementado ciudades turísticamente tan importantes como Venecia o Roma con resultados todavía por determinar. Ante el callejón sin salida, Gaspart ha planteado el viejo debate de regular la entrada al Park Güell, una posibilidad que de llevarse a cabo pasaría irremediablemente por el cierre de buena parte del parque, al menos la zona monumental. "Habría que estudiar la manera de no perjudicar ni a los vecinos que viven allí ni a los que asiduamente van al parque a pasear; crear una especie de pase gratuito para los residentes en Barcelona. No se trataría sólo de cobrar una entrada al turista. sino también dar servicios: información, visitas guiadas, audioguías... Ahora es un sálvese quien pueda", explica Gaspart.

El Ayuntamiento de Barcelona ni asume ni descarta la propuesta y remite el debate del tema a la mesa de trabajo que tiene que poner en marcha para discutir el futuro del Park Güell en su globalidad. Un tema, el de los problemas derivados de la afluencia del parque a su entorno y al propio patrimonio, que la teniente de alcalde de Qualitat de Vida, Igualtat i Esports, a la vez que concejal de Gràcia, Maite Fandos, considera que no se puede solucionar por una sola vía y que espera abordar en breve con vecinos, partidos políticos y el propio sector turístico. El Ayuntamiento reconoce que es un asunto peliagudo porque las directivas europeas no permiten la discriminación entre turistas y vecinos para acceder a zonas públicas, pero precisamente Turisme de Barcelona reclama imaginación para salvar el escollo. Fandos reconoce que actualmente se está cuadruplicando la afluencia recomendada para salvaguardar el patrimonio artístico de la zona y que el mantenimiento ordinario anual del parque, 882.440 euros, es también un importante gasto sobre el que se tiene que debatir, "pero siempre con el consenso de los vecinos", con los que Fandos se reunirá a finales de mes.

El progresivo deterioro del Park Güell ya fue objeto el año pasado de un plan director con el que el instituto municipal de Parcs i Jardins planteaba la inversión de 34 millones de euros extras para acondicionar aspectos de la zona, como la valla perimetral o el alumbrado. Un plan que pasaba por la colocación de tornos en los accesos al parque: los vecinos entonces lo vieron como el primer paso para cobrar entrada, lo que causó un gran revuelo y el compromiso explícito de la entonces concejal de Medio Ambiente, Imma Mayol, de que sólo servirían para conocer la afluencia de visitantes. Sin embargo, se desestimó todo el asunto por falta de consenso político.

Otro espacio en el que Turisme también ha puesto los ojos es el zoológico. No reclama los beneficios de las entradas pero sí crear un espacio turístico para sacarle mayor provecho a las visitas de los turistas. "Hay que buscar nuevas fórmulas de negocio. Crear un espacio donde los turistas tengan información en su idioma y crear alguna cosa especial", explica Gaspart. En este mismo sentido ha iniciado conversaciones para abrir nuevos negocios turísticos que combinen información con la venta de souvenirs en los principales puntos de entrada a la ciudad como el aeropuerto de El Prat, el puerto de Barcelona, las estaciones de Renfe o los puntos de mayor peso turístico de las autopistas. El acuerdo más avanzado es el que Turisme de Barcelona cerrará con el aeropuerto para abrir una oficina de turismo en la T-1 con el objetivo de captar a alguno de los más de 17 millones de pasajeros extranjeros que pasan por la infraestructura aeroportuaria.

Paralelamente, el presidente de Turisme de Barcelona ha hecho una lista de posibles vías para obtener mayores recursos. Una de ellas ha sido solicitar al Ayuntamiento un mayor porcentaje de los beneficios que deja el Bus Turístic. Actualmente Turisme de Barcelona obtiene un 20% de los beneficios –el resto se queda en TMB– y aspira a obtener un 10% más, lo que supondría aumentar en dos millones de euros su presupuesto.

LOS BENEFICIOS PÚBLICOS

La tasa turística...
Barcelona ha barajado en diversas ocasiones la imposición de una tasa turística. Se trata de una propuesta, que se aplica en numerosas ciudades de todo el mundo, a la que se ha resistido tenazmente el sector. Políticamente nunca ha contado con la mayoría en la ciudad. Durante los 32 años de mandato del PSC la idea se discutió en diversas ocasiones a instancias de ICV y de ERC. CiU siempre se opuso y ahora, ya en el gobierno, mantiene su criterio. El primer teniente de alcalde Joaquim Forn dejó claro esta semana que la tasa no está en sus planes para compensar los gastos que genera el turismo en el espacio público de la ciudad pesar a las estrecheces económicas y al buen momento que, en cambio, vive el sector.

... o recaudarel IVA
Por el contrario el nuevo gobierno municipal es partidario de obtener nuevos ingresos del turismo mediante un cambio en el sistema de financiación de la ciudad que, aseguran, estaría amparado por la propia Carta Municipal. Se trataría de percibir una parte del IVA que ahora genera la ciudad y que gestiona y distribuye íntegramente el Estado a los ayuntamientos de más de 75.000 habitantes mediante una estimación estadística. Las comunidades autónomas tienen cedido el 50% del IVA en la cesta de impuestos que gestionan. El Ayuntamiento de Barcelona querría obtener un trato similar. / Jaume V. Aroca

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