domingo, 29 de enero de 2012

La grúa gigante de la Sagrada Familia se pondrá en marcha en febrero

El mecanismo comenzará a trabajar a 141 metros, pero alcanzará los 180 | Con el nuevo artilugio se construirán las seis grandes torres del templo de Gaudí


Óscar Muñoz

Óscar Muñoz

Las torres de la Sagrada Família tienen por compañeras otras esbeltas estructuras que les disputan el privilegio de ser los puntos más altos de la basílica. Son las grúas –cinco en total– que se emplean en la construcción del monumento y que, hasta ahora, no alcanzaban a los pináculos de las fachadas del Nacimiento y de la Pasión, hoy por hoy las cumbres del edificio.

Desde hace unas semanas, al templo que ideó Antoni Gaudí se le ha colocado una estructura metálica sobre el crucero –en la cota 67– que eleva el techo de la obra a 141 metros sobre el nivel de la calle. Y cuando el artilugio esté en pleno funcionamiento y a máxima altura, de aquí a tres años según las actuales previsiones, trabajará nada más y nada menos que a 180 metros. Este espectacular brazo mecánico se usará en la construcción del cimborrio y las torres centrales, la de Jesús, rodeada de las cuatro de los Evangelistas, y la de la Virgen. Este mecanismo gigante, fabricado en Francia, se ha adaptado para la Sagrada Família, un edificio de lo más singular que precisa de sistemas constructivos originales. Muchos son como los que se usan en los rascacielos high tech. Y otros son más propios de viejas catedrales. Al mismo tiempo que hay grúas que se mueven al centímetro con la ayuda de cámaras, los andamios se pintan a mano para evitar que, al oxidarse, dañen la piedra.

"No hay ninguna grúa como esta en Barcelona, y en todo el mundo sólo 14, aunque a la nuestra se le han hecho cambios, se ha variado la curva de cargas para que dure el máximo de años posible y le se le pueda sacar cuanto más rendimiento, mejor", explica Ramon Espel, jefe de obra de la Sagrada Família. Porque deberá trabajar unos cuantos años. Ya se sabe que no hay un calendario oficial de finalización de las obras, aunque ya hace tiempo que se especula con el 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí.

Entre las labores más complejas que acometerá este ingenio mecánico estará el traslado de otra grúa de menores dimensiones que ahora está en la zona trasera del templo, anclada a nivel de calle, junto al ábside, y que se desplazará sobre la nave, en la parte delantera, para desde allí asistir en la construcción de la fachada principal de la basílica, la de la Gloria.

Las cifras de la grúa principal son espectaculares. Sólo las que se emplean para desmontar las tuneladoras de la L9 del metro y del AVE pueden competir con ella en potencia, pero no en tamaño. Para su instalación se ha usado otro de tipo telescópico, pero a partir de los cien metros de altura se ha montado a sí misma. Y así hasta los 141 metros, cota en la que trabajará durante la primera fase. Después dará un nuevo estirón hasta alcanzar los 180 metros, a muy poca distancia por encima del que será el punto más alto de la basílica, la cruz que coronará la torre de Jesús, en la que habrá un mirador público.

Cada sección de esta grúa tiene dos metros y medio de ancho. La pluma se extiende a lo largo de 70 metros, llegando hasta la calle Marina y abrazando todo el templo ya que, por el otro lado, alcanza Sardenya. Su radio de acción supera Provença y, por la parte frontal de la basílica, toca la vertical de la futura fachada de la Gloria, la que dará a Mallorca. Podrá mover piezas de hasta 20 toneladas de peso. Trabajará con uno o dos carros. En este segundo caso, la longitud de su cable, en el momento máximo, será de un kilómetro. "Son magnitudes enormes –reitera Espel–, pensadas todas ellas para poder acabar la Sagrada Família".

Gracias a la incorporación de esta nueva grúa, la construcción del templo confirma el modelo de trabajo iniciado hace unos años. "Podríamos haber apurado un poco más con las que teníamos –explica el jefe de obra–, pero cada vez trabajamos más con premontajes, construyendo las piezas en talleres de fuera de Barcelona, que luego traemos y colocamos". Y, al tener que mover bloques ya preparados, de enorme peso, hace falta una grúa de máxima potencia para ponerlos en su sitio definitivo con todas las garantías. "Ha sido un cambio de chip, la Sagrada Família la hacemos a trozos –continúa Espel– y poder mover cada uno con esta grúa nos da más seguridad y precisión". Además, prosigue, "nos permite trabajar más rápido, aunque –aclara– sin prisas". La torre del ábside se hizo de este modo y, gracias a ello, pudo estar lista a tiempo para la visita del Papa de noviembre del 2010. En aquella ocasión, se movieron bloques de 15 toneladas.

Pero para construir un edificio de las características de la Sagrada Família, con una grúa no basta. En estos momentos hay otras cuatro en funcionamiento. Su reorganización ha obligado, desde finales de diciembre, a hacer cortes y desvíos de tráfico en las calles adyacentes. Antes de la operación había seis grúas. Dos se han retirado y se instalado otra nueva, la principal. Cada una tiene su función, que se desarrolla a distintas alturas y con radios de acción diferentes en una suerte de baile en el que la coordinación es clave. Además de la mayor y la del ábside, que irá a la construcción de la fachada de la Gloria alcanzando una altura sobre la calle Mallorca de 128 metros, hay otra sobre la fachada del Nacimiento, que se alza 110 metros por encima de Marina (su base está en la cota 54) y que interviene en los trabajos de la cubierta, y otra, más pequeña (38 m), que se emplea en la construcción de los cimientos de una de las dos grandes sacristías que irán a los lados del ábside. Asimismo, hay otra grúa (34 m), que estaba en Provença/Marina y que se desmontó para dejar espacio a la telescópica que se emplea para montar la principal. Esta grúa volverá a su sitio. Su función es descargar las piezas que llegan en camión a la zona de acopio, que en el futuro ocupará una segunda sacristía.

miércoles, 25 de enero de 2012

La Fundación ofrece nuevas lecturas de los tapices y la obra gráfica de Miró

Palma, 23 ene (EFE).- Unas 60 obras entre tapices, maquetas de la serie "Gaudí", dibujos, fotografías y obra gráfica constituyen la exposición "Nuevas lecturas de la colección: I tapices y obra gráfica" que abrirá sus puertas mañana en la Fundación Pilar y Joan Miró de Palma.

El presidente de la fundación y concejal de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Palma, Fernando Gilet; la directora de la fundación, Elvira Cámara, y la coordinadora general del proyecto, María Luisa Lax, han presentado hoy la muestra, ha informado la entidad cultural en un comunicado.

La exposición es la primera de una serie de nuevas lecturas de la colección del fondo de la fundación, que se prevé que cuenten con varios préstamos, como es el caso de los tapices en esta ocasión.

En esta primera exposición, el interés se centra en dos lenguajes que cultivó Miró de forma destacada: la obra gráfica y el tapiz. De forma paralela, se han diseñado dos talleres educativos para los meses de febrero y marzo.

La "Serie Gaudí" se muestra en el Espai Zero y rinde homenaje a Antoni Gaudí, el arquitecto modernista catalán que Joan Miró conoció mientras asistía a clases de dibujo en el Círculo Artístico de Sant Lluc de Barcelona. Miró admiraba profundamente a Gaudí y su obra fue una referencia constante.

La serie consta de 21 estampas que tienen su origen en sendas maquetas preliminares. El ajedrezado irregular y polícromo de estas maquetas evoca el "trencadís", los fragmentos de cerámica o vidrio que Gaudí utilizaba como revestimiento de algunos elementos arquitectónicos.

La serie se estampó en colaboración con Joan Barbarà, y fue publicada por Maeght en Barcelona, en 1979.

Gaudí y Miró compartían su fascinación por la naturaleza y la preferencia por las líneas curvas y las formas orgánicas.

En 1957, Miró propició el diálogo entre arte y arquitectura al crear el "Mural del sol" y el "Mural de la luna", en colaboración con Josep Llorens Artigas, para la sede de la UNESCO en París.

Para enriquecer el proceso creativo de estos murales cerámicos, Miró visitó sus fuentes de inspiración: Altamira, la pintura románica catalana y la arquitectura de Gaudí.

En los años 60 el "Laberinto", el conjunto de esculturas, cerámicas y murales que Miró concibió para los jardines de la Fondation Maeght de Saint-Paul-de-Vence, fusionó de nuevo arte y arquitectura.

Miró sintonizó además, con la poética del fragmento del "trencadís", el mosaico irregular en el que Gaudí había llegado a incrustar trozos de tazas o botellas, como en el techo de la sala hipóstila del Parc Güell (1900-1914).

A partir de los años 20, Miró incorporó objetos en sus collages y "assemblages". El grueso de la producción escultórica mironiana en los años 60 y 70 tuvo su origen en acoplamientos de objetos. A la hora de inmortalizar estos "assemblages" en bronce, Miró partía de vaciados de los propios objetos, un procedimiento que el artista relacionó con el método de trabajo de Gaudí.

En la vitrina se muestran cinco libros sobre Gaudí de la biblioteca personal de Miró dos fotos de Miró en el Parc Güell y la revista "Papeles de Son Armadans" en homenaje a Gaudí, con portada de Miró, entre otros objetos.

El corredor de la fundación se centra en la prosa poética y los versos escritos por Miró a partir de noviembre de 1936, con la intención inicial de recopilarlos en un libro ilustrado que no llegó a materializarse.

El Espai Cúbic y el recibidor alojan las estampas de la serie reunida en "Le Lézard aux plumes d'or" que sirvieron de inspiración para unos tapices tejidos por Josep Royo, con la idea de Miró de "escapar de la pintura-pintura, explorar otros medios de expresión, descifrar tierras desconocidas".

Se pueden ver fotografías de Francesc Catalán-Roca relacionadas con la elaboración de los tapices y varios dibujos preparatorios. EFE

El TSJC veta a una productora la utilización del logotipo de la Sagrada Familia

BARCELONA, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Una sentencia de la sala de lo contencionso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha impedido a una productora audiovisual utilizar la imagen del templo de la Sagrada Familia en su logotipo.

El fallo considera que su uso puede confundir al consumidor al asociar el audiovisual con la Sagrada Familia, cuya Junta Constructora nada tiene que ver, y podría haber además un "aprovechamiento indebido del carácter distintivo y de la notoriedad y renombre" de esta marca.

El producto audiovisual utiliza un logo con la representación de las cuatro torres de la fachada del Nacimiento del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia sobre una bandera japonesa, en el que el elemento que más salta a la vista es "la citada representación" del edificio de Gaudí.

El TSJC cree que la representación de las torres del edificio de Gaudí es "una imagen conocida por la generalidad de la población" que debe ser protegida por la Ley de Marcas.

La sentencia llega después de que la Junta Constructora del Templo Expiatorio presentase un recurso contencionso-administrativo por el uso, a su juicio indebido, de la marca.
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El periodico ABC y algunas otras fuentes añaden esta información
"En su sentencia, el alto tribunal catalán anula la resolución de la Oficina Española de Patentes y Marcas por las que se concedió a la empresa la marca "Hidalgo's Bros", con un logotipo que incluye una representación de las cuatro torres de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia sobre un fondo con una bandera japonesa."
dandonos información acerca del nombre de la empresa
Luis Gueilburt

lunes, 16 de enero de 2012

¿Qué será de Botines?




Imagen de uno de los planos del edificio, elaborado por Gaudí.
Boceto final del edificio elaborado por Gaudí.
Caja España comienza a 'vaciar de personal' esta emblemática sede, cuyo futuro queda en manos del nuevo banco y podría ser turístico

Imagen de la Casa Botines, sede de Caja España Duero en la capital. (Foto: J.B. Nauta)

Foto: J.B. Naut


leonoticias.com 13/01/2012
Por el momento nadie conoce a ciencia cierta el futuro a medio plazo de la emblemática Casa Botines en la capital leonesa. Originalmente almacén comercial y residencia particular, esta casa señorial fue construida y diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí entre 1891 y 1894, siendo esta una de sus tres obras fuera de Cataluña (junto al palacio episcopal de Astorga, y el Capricho de Gaudí de Comillas, en Cantabria).

El edificio, que restaurado en 1951, declarado Monumento Histórico en 1969, es en la actualidad la sede de Caja España, entidad que lo rehabilitó nuevamente en 1996, actividad que le valió el premio Europa Nostra.

Sin embargo ahora la entidad financiera traslada la mayor parte de la plantilla disponible en las oficinas ubicadas en el interior (unas 60 personas vinculadas a cuestiones administrativas y de gestión) al centro administrativo del Portillo, donde se quiere concentrar toda la actividad relacionada con el futuro banco.

En Botines quedará únicamente la Obra Social y sus representantes, quedando completamente vacío el resto de sus instalaciones. Botines era sede habitual de los consejos de Caja España Duero (que ahora como banco se celebran en Madrid) y centro de exposiciones de la entidad financiera, además de mantener un reducida actividad de cara al público.

Ahora, y tras ser 'vaciado de personal', la Casa Botines podría tener destino turístico, quedando reservado su uso 'financiero' para actividades de la Obra Social de forma exclusiva.

Desde Caja España Duero este viernes se ha asegurado que la unificación de todas las áreas de la entidad en el complejo administrativo de El Portillo entra "dentro de la normalidad" del proceso de fusión con Unicaja de Málaga y del aprovechamiento de recursos de cara al futuro banco.

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Esperemos que el edificio no sufra debido a esta situación conyuntural de crisis economica

Estamos en un cambio de época y es evidente que le afectara a la obra de Gaudí aqui ya tenemos un ejemplo, solo espero que la magnifica casa de León se habite de manera controlada para que no sufra ya que su estructura es muy delicada

Luis Gueilburt


miércoles, 11 de enero de 2012

El Park Güell y las plazas de Sagrada Família y Gaudí tendrán los nuevos urinarios de Barcelona

El Ayuntamiento quiere combatir la plaga de meones incontrolados de la que la ciudad no ha conseguido librarse a pesar de las sanciones

Ramon Suñé, La Vanguardia

Barcelona

La guerra contra la micción incívica ha comenzado. La pasada semana, el concejal de Servicios Urbanos, Joan Puigdollers, anunció el propósito del Ayuntamiento de Barcelona de instalar nuevos urinarios en el espacio público –calles, plazas y parques de la ciudad– para combatir la plaga de meones incontrolados de la que la ciudad no ha conseguido librarse a pesar de disponer, desde hace ya seis años, de una ordenanza que sanciona este feo comportamiento. Los primeros sanitarios no tardarán en incorporarse al paisaje urbano barcelonés.

Parcs i Jardins resolverá a finales de este mes un concurso público para proveer de cinco modernas cabinas sanitarias a dos de los principales focos turísticos de la ciudad. Tres de estos urinarios high tech se instalarán en accesos del Park Güell y los dos restantes en las plazas Gaudí y Sagrada Família. El presupuesto base de licitación de los cinco cubículos –su alquiler, conservación y gestión– se ha fijado en 72.000 euros por un año, que ascenderán a 123.828 euros si el servicio se prorroga otros doce meses. Una estimación que acompaña las cláusulas del concurso indica que, "de acuerdo con la experiencias de los últimos años", las vespasianas del siglo XXI podrían tener en conjunto más de 32.000 usos.

A juzgar por los requisitos exigidos, los usuarios de las nuevas cabinas higiénicas se sentirán (y sentarán) a gusto en ellas. Los lavabos tendrán las máximas exigencias sanitarias y de confort. Eso sí, para utilizarlos habrá que pagar un máximo de 0,50 céntimos. Para tranquilidad del ocupante, él y sólo él podrá abrir la puerta del habitáculo, "salvo en casos de emergencia o personal especializado". No obstante, para "evitar la utilización abusiva del sanitario", la empresa adjudicataria podrá limitar el tiempo de permanencia en el interior de la cabina, "dando lugar a la apertura de la puerta automáticamente". El tiempo máximo de uso se establece en un cuarto de hora, aunque cinco minutos antes de la apertura de la puerta se emitirá, a modo de aviso, una señal acústica y luminosa.