lunes, 30 de abril de 2012

No es Nouvel, es Gaudí

Se subastan los dos únicos dibujos de la iglesia de la Colonia Güell que el arquitecto creó en 1908


Dibujo con la perspectiva exterior de la iglesia de la colonia Güell, de Antoni Gaudí.

Parecía que el arquitecto francés Jean Nouvel había sido original creando un edificio lleno de curvas para la sede de la compañía de Aguas de Barcelona. Pero Antoni Gaudí se le adelantó casi un siglo, ideando no una, sino más de cinco torres redondeadas, que se habrían convertido, seguro, en el icono de la Colonia Güell de Santa Coloma de Cervelló, como le ha ocurrido al rascacielos de colores en Barcelona desde 2005.
Tras 10 años elaborando su proyecto, en octubre de 1908 Gaudí comenzó las obras, que no pudieron terminarse por el fallecimiento de Eusebi Güell, el mecenas del arquitecto. De este proyecto inconcluso, ya que solo se construyó la famosa cripta que hoy podemos visitar, apenas han quedado un par de dibujos que, tras una vida azarosa —en la que no han faltado pérdidas durante años, tras la Guerra Civil, y una recuperación casual— ahora se ponen a la venta, el 17 de mayo, en la sala de subastas Balclis. Serán para el mejor postor que esté dispuesto a pagar, al menos, los 275.000 euros en los que han sido valorados.
En el pasado mes de marzo el Ministerio de Cultura frustró la subasta de un objeto único, la tapa del pozo que Antoni Gaudí creó para la Sagrada Familia, tras declararla inexportable y acabar con el interés de comprarla de coleccionistas extranjeros, sobre todo japoneses. Pero esta medida tuvo un efecto positivo. Los dueños de los dos únicos dibujos que se conservan realizados por el genial arquitecto para la iglesia de la Colonia Güell, ubicada en Santa Coloma de Cervelló, han decidido ponerlos a la venta en la subasta de Balclis prevista para el mes de mayo en Barcelona.

Los dibujos aparecieron en una carbonera en 1967, tras años perdidos
Conocidas y publicadas desde el año 1928, se les había perdido la pista a estas dos obras de la perspectiva exterior y del interior de la iglesia proyectada por Gaudí. De 59 por 46 y 61 por 47 centímetros, están pintados con una técnica mixta de carboncillo, acuarela y aguada. Se creía que habían sido destruidos en 1936, en los incidentes que vivió la colonia en la Guerra Civil, pero de forma casual se recuperaron en 1967 en la carbonera de la masía Can Sol de la Colonia Güell —propiedad de Maria Teresa Farré— en bastante mal estado, por haber estado expuestos a la humedad y el efecto del humo. No hubo duda de que eran los dibujos originales dados por perdidos y así lo certificó en 2004 Joan Bassegoda, una de las máximas autoridades en Gaudí.
Los dibujos estuvieron en manos de la familia Farré hasta que, en 1975, se vendieron y fueron adquiridos por sus actuales propietarios, “una familia de anticuarios barceloneses que eran muy conscientes de las obras que tenían”, asegura Enric Carranco, responsable de pintura de Balclis. Desde ese año, los dibujos han participado en exposiciones como la que se pudo ver en el CCCB y el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, y se han publicados en libros y artículos sobre el autor de La Pedrera.


Vista interior de la iglesia, según el arquitecto.
“El precio es bastante ajustado y muy idóneo. Son piezas que han pasado por solo tres propietarios: Gaudí, la familia Farré y los actuales”, explica el experto, pese a los 275.000 euros en que se ha establecido el precio de salida. “Son obras que no se pueden exportar. En caso contrario, su precio sería el triple. Son los dibujos más importantes de Gaudí”, argumenta Carranco.
Gaudí elaboró el proyecto de la iglesia entre 1898 y 1908. Durante esos años creó una original maqueta realizada con cordeles, que representaban las columnas y los arcos, y saquitos de perdigones que permitían ver cómo quedaría la estructura invertida. El ayudante de Gaudí, Vicente Villarrubias, fotografiaba la forma de la maqueta y luego, una vez invertida, el arquitecto las pintaba para ver el efecto resultante y así rectificar el modelo. Tras 10 años, el mecenas Eusebi Güell encargó el proyecto a Gaudí —que por entonces había terminado Bellesguard y la Casa Batlló, y construía la Casa Milà y el parque Güell— y comenzaron las obras, hasta que en 1915 Gaudí abandonó la dirección y los trabajos se interrumpieron en 1916, cuando solo se había construido la cripta que hoy se puede visitar.
En la misma subasta que los dibujos también se podrá adquirir otro objeto bien original: una de las jarras de loza esmaltada de Els Quatre Gats, donde se reunían Rusiñol, Casas, Nonell, Mir y Picasso. Hasta ahora solo se conocía una sola, en una colección privada. “Es una de las pocas cosas originales que quedan de este mítico local barcelonés, reconstruido actualmente. Los especialistas no sabían de su existencia, pero está comprobado que es auténtica”. En este caso el precio de salida es más económico: 4.000 euros.

sábado, 21 de abril de 2012

Fray Angélico Aranda, Gaudí y la Capilla para Rancagua

Una interesante reunión sostuvieron los miembros de la Corporación que, desde hace varios años está luchando para lograr que se convierta en realidad el sueño de que Rancagua pueda tener la capilla cuyos planos donó a esta ciudad el famoso arquitecto español catalán Antonio Gaudí. Sería la única ciudad del mundo, fuera de España, que tendría el privilegio de contar con una obra del arquitecto de fama mundial.

Lo hemos comentado en numerosas ocasiones en las páginas de este diario. Recordemos, una vez más, que hace más de 80 años, Gaudí le envió una carta, de su puño y letra, a Fray Angélico Aranda, sacerdote del Convento de San Francisco de Rancagua, para reafirmar su ofrecimiento de donar los planos de una Capilla para que fuera construida en Rancagua.

Fray Angélico, que por un tiempo fue amigo y discípulo del arquitecto en Barcelona, le había escrito pidiéndole un bosquejo o una idea para la construcción de una Capilla. Pero Gaudí fue más allá y puso a su disposición los planos de la capilla que él pensó primeramente construir en la parte posterior de la grandiosa Catedral de Barcelona.

A comienzos del año 1955, conocí al Padre Angélico Aranda, que era un buen artista pintor, y le ayudé a montar una exposición de sus cuadros en el entonces “Museo de la Patria Vieja” en Rancagua. Tuve además el, honor de presentarlo en la inauguración, ante autoridades y numerosos invitados. Sigamos con los recuerdos: el doctor Nicolás Díaz, ex Alcalde de Rancagua y ex Senador por O’Higgins y Colchagua, tomó con gran entusiasmo la idea, interesando a varias personas y formando la que se ha llamado Corporación Gaudí.

Se pensó que esa Capilla podría construirse y estar lista en Rancagua, como una de las grandes obras del Bicentenario de la Independencia de Chile en el 2010.

Eso no pudo ocurrir. Pasó el 2010 y ya estamos en el 2012. La Corporación, acaba de renovar su Directorio, contando siempre con el impulso permanente y entusiasta del Dr. Nicolás Diaz y de varias otras personas e instituciones. Soñando todavía, ahora espero que la obra pueda estar lista para otra gran fecha histórica que se aproxima: el Bicentenario de la Batalla de Rancagua en el 2014. ¡Faltan solamente dos años!...

viernes, 6 de abril de 2012

El laboratorio de Gaudí

Propuestas. Domingo. 1. 4. 2012 | exposición. ARQUITECTURA

El Museu Diocesà muestra cómo era el taller en el que trabajaba el arquitecto y exhibe documentos, herramientas y un centenar de obras religiosas originales.
Museu Diocesà. Avenida de la Catedral, 4. Domingo: 11.00 a 14.00 horas. De martes a sábado: de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 h. 6 euros. Entrada reducida de 3 € para pensionistas, estudiantes, parados y familia numerosa. Gratuita menores de 7.

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El laboratorio de Gaudí


CRISTINA SAVALL, El Periodico.
BARCELONA

El Museu Diocesà tiene su nido en el edificio de la Pia Almoina, reconstruido al estilo gótico sobre la antigua cartuja en 1435 justo al lado de la Catedral. Las salas destinadas a exposiciones se nutren de la cesión de obras de arte procedentes de parroquias de Barcelona. El centro acoge desde febrero El taller de Gaudí, muestra que exhibe un centenar de obras religiosas como el banco litúrgico que diseñó el arquitecto para la cripta de la Colònia Güell de Santa Coloma de Cervelló.

ampliar imagenVidriera de la Sagrada Família. ARCHIVO

Vidriera de la Sagrada Família. ARCHIVO

Las obras y las herramientas con las que trabajaba Antoni Gaudí han sido seleccionadas por su capacidad ilustrativa a la hora de explicar quién era y cómo se adentraba en el proceso creativo.

La idea es recrear el laboratorio de Gaudí en la colonia gracias a las fotografías, pruebas, esbozos, material técnico, su compás de picapedrero, muestras de mosaicos y vidrios quebrados, las placas metálicas de marcaje, un atril, facturas y documentos, como el libro de condolencias por su muerte en 1926, que incluye el pésame de Alfonso XIII.

La iglesia que se quedó en cripta es, según el arquitecto japonés Arata Isozaki, «el lugar donde Gaudí sobrepasó los límites establecidos en el mundo de las formas».

La última sala de la exposición está dedicada a la basílica de la Sagrada Família. Muestra documentos originales y las primeras pruebas de formas y materiales que se realizaron dentro de la cripta. Todo el material se ha resguardado gracias a Joan Martí i Matlleu, que fue secretario y hombre de confianza de Gaudí.